domingo, 2 de agosto de 2015

Unos partidos que no funcionan.

Algo básico en las estructuras de los partidos en España tiene que estar fallando cuando durante décadas sólo nos han estado dando líderes cada vez más malos con unos resultados realmente pobres. De hecho cada 4 años el pueblo español acude a las urnas no tanto para elegir a unos sobre los demás, sino para echar a los que hay. Se supone que debería salir gente potente y preparada que supiese captar la cosas que están en el aire y los anhelos de la sociedad, pero por el contrario tenemos a Rajoy y Pedro Sánchez como los máximos aspirantes hoy en día a controlar una vez más en nombre de sus partidos el poder en este país. ¿Dónde está la gente que vale? Desde luego no en las élites de esos 2 partidos.

Los partidos en España tienen sus propios reglamentos internos, y sólo se les pide que sean “democráticos”. Después de Franco hubo que blindar de alguna manera a los partidos, pero pasados los años ya en otro contexto esa independencia ha dado lugar a demasiados vicios. Los partidos políticos no son clubes privados, existen y viven por el pueblo al que quieren representar, política y económicamente, de manera que no se pueden quedar al margen de un control externo precisamente por su carácter público.

Una ley de campaña, o de financiación de partidos o incluso la ley electoral, por no decir la democracia misma, no sirven de mucho sin una ley de partidos que establezca sus derechos y obligaciones, que les dé existencia y contenido, y que les permita un terreno en el que poder trabajar con sus limites. Da lo mismo que surja un mogollón de partidos que se quieran presentar como alternativas a lo que hay, si al final van a seguir las mismas reglas de juego.

¿Cómo es posible que un partido socialdemócrata del siglo XXI como se supone que es el psoe, pueda declararse una y otra vez monárquico en cuanto sale el tema a debate? Hay una evidente desconexión entre la élite que controla el partido y sus allegados, y las bases e incluso las ideas o inspiración básica de ese partido. O que un partido como el pp haya alojado en su sede a un tipo como Bárcenas durante tantos años, y que semejante caso no hay creado un debate interno en esa organización a todos los niveles, sino todo lo contrario.

O que una organización tan deficiente como el actual sistema de las autonomías no se pueda tocar por los intereses partidistas de los que disfrutan de sus ventajas. Les da lo mismo que no funcione y los problemas que está ocasionando, lo que importa son las ventajas inmediatas que los 2 partidos sacan de ese control de esas regiones. ¿En qué cabeza cabe que pueda existir “Autonomías” como Extremadura o Murcia, por poner 2 ejemplos?

Es como lo del paro: 20 años de políticas de empleo y reformas laborales para ir acumulando más paro, tratando de disimularlo con un empleo cada vez más precario, con unas expectativas sobre las que no es posible construir ni una familia, ni una casa, ni una economía. ¿Cómo pueden ser tan ineficientes?

O pensemos en la participación de los partidos en el control de las Cajas y el desastre que siguió, que nos ha endeudado y empobrecido a todos de la noche a la mañana: ¿cómo es posible que no se haya creado un debate interno, que llegara al ciudadano, sobre las responsabilidades de los partidos en semejante chapuza y corrupción?

¿Cómo es posible que se quiera mantener un sistema educativo obsoleto con unas materias tan fuera de tiempo y lugar? ¿Ningún partido se da cuenta de que los niños salen mal preparados de una escuela que parece de principios del S.XX?

¿O que un partido pueda prometer alegremente de todo para ser elegido, sin la obligación de tener que cumplir nada de lo dicho una vez es elegido?

En primer lugar ningún gobierno se va a comprometer en encarar un problema que pueda abarcar más de los 4 años que va a durar su mandato, cuando seguramente ya no esté ahí, y los problemas importantes son de ese tipo. En segundo lugar no sólo les da igual que las cosas puedan ir mal, sino que de hecho interesa que así sea: ahí están ellos de nuevo para solucionarlo. Y hasta tal punto que si tienen que elegir entre tener que cambiar, o dejar que el país caiga, sin dudar dejarán que lo segundo suceda. Quizás ya lo hayan hecho.

3 comentarios:

  1. Lo has expresado perfectamente....

    Saludos

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  2. Realmente yo me pregunto: en cuatro años en el poder ¿que hacen realmente?. Llenarse las manos y defraudar al pueblo que es quien les ha votado y confiado en sus falsas promesas. Un beso

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  3. Así es, solo votamos a los que se presentan, que nunca son los mejores ni de lejos. Solo los menos malos. La estafa viene de cuando los que realmente tienen el poder, que son os del dinero deciden poner como elegibles a los que ellos les interesa. Por lo menos así se han cargado a los sindicatos, y les ha ido muy bién.

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