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viernes, 28 de junio de 2019

“En revenant de la revue”, música de Desormes y palabras de Delormel y Garnier, para Paulus, 1886. Interpretación de Perchicot.

Paulus destacó en el Café-concert parisino durante los últimos 20 años del siglo XIX. El Café-concert combinaba el ambiente de un café, en el que la gente se iba a tomar algo, con el de una sala de conciertos en la que se ofrecía un repertorio de canciones populares. Paulus nos cuenta cómo se originó la canción:

“Era el 14 de julio de 1886. Había hecho un tiempo soberbio todo el día y, a partir de las ocho horas de la tarde, la multitud invadía los Café-concert de los Campos Elíseos… Esa misma noche, tanto en la sala como en los camerinos de los artistas, no se hablaba sino del acontecimiento del día: el desfile en Longchamp donde el pueblo parisino había aclamado al general Boulanger…

Algún tiempo antes, había escuchado y me había fijado en un ballet de Desormes, que tocaron en el Folies Bergère, y una marcha con su ritmo que me había atrapado. Le rogué a Desormes que quitase la marcha de su ballet, que le hiciese algunas modificaciones y añadiese cosas tal como le indiqué, y confiar la composición de la letra a Delormel y Garnier. Hizo lo que le dije, con su talento habitual, y obtuve: “En revenant d’la revue”. (“Volviendo del desfile”)

Yo ya había cantado esta canción con éxito, pero quería multiplicarlo aprovechando aquel 14 de julio. Dos nuevos versos en una de las estrofas  ayudaron a ese resultado (los que mencionan al general Boulanger). Después de un par de canciones  y los aplausos, se me anunció en la sala, yo iba a cantar: “En revenant d’la revue”. ¡Se la aclamó con entusiasmo! ¡Me embriagó el éxito! Todos los espectadores, en pie, no paraban de aplaudir. La repetí dos y tres veces. No me dejaban salir de escena. 

Durante quince años, en París, en provincias, en el extranjero, me pedían: “En revenant d’la revue”. En una velada en casa del ministro Granet, la canté delante del general Boulanger, quien, naturalmente, me aplaudió calurosamente y se  acercó a darme la mano mientras decía: “Con todos mis cumplidos, mi querido Paulus. ¡Y hasta el año que viene!”. El año siguiente el viento había cambiado, y el ministro también. Fue la primera vez que vería al general Boulanger. También fue la última.”

En 1886 el general Georges Boulanger se encontraba en la cima de su popularidad y su carrera política. Había sido aplaudido el 14 de julio durante el desfile como un ídolo nacional. Rozó con la punta de los dedos el poder de la república francesa, pero entonces las cosas se le complicaron y tuvo que huir a Bélgica con su amante Marguerite Crouzet. Ésta moriría un par de años después en 1891, y Boulanger, todo perdido ya, se suicidó frente a la tumba de su amada.

Marcel Proust menciona esta canción en “Junto a la casa de Swann”, cuya melodía hace sonar un organillo en calle y que él puede escuchar a través de una ventana, un radiante día de invierno en el que la primavera asoma excepcionalmente, soleada y agradable.

No disponemos de ninguna grabación de Paulus de esta canción. Y de todas las que hemos escuchado, la que más nos gusta es la de Perchicot de 1933.




Je suis l'chef d'une joyeuse famille, (Soy el cabeza de una feliz familia,)
Depuis longtemps j'avais fait l'projet (desde hace mucho tiempo tenía el proyecto)
D'emmener ma femme, ma sœur, ma fille (de llevar a mi mujer, mi hermana, mi hija)
Voir la revue du quatorze juillet. (a ver el desfile del 14 de julio.)
Après avoir cassé la croûte, (Después de dar un bocado,)
En chœur nous nous sommes mis en route (nos pusimos en ruta cantando en coro,)
Les femmes avaient pris le devant, (las mujeres yendo por delante,)
Moi j'donnais le bras à belle-maman. (yo dando el brazo a mi suegra.)

Chacun devait emporter (Cada cual debía llevar)
De quoi pouvoir boulotter, (algo para poder comer.)
D'abord moi je portais les pruneaux, (Para empezar yo me llevé las ciruelas,)
Ma femme portait deux jambonneaux, (mi mujer se llevó 2 jamones,)
Ma belle-mère comme fricot, (mi suegra como provisión,)
Avait une tête de veau, (tenía un guiso de cabeza de vaca,)
Ma fille son chocolat, (mi hija su chocolate,)
Et ma sœur deux œufs sur le plat. (y mi hermana unos huevos fritos.)

Gais et contents, nous marchions triomphants, (Alegres y contentos, marchábamos triunfales)
En allant Longchamp, le cœur à l'aise, (yendo hacia el hipódromo de Longchamp, con el corazón entusiasta,)
Sans hésiter, car nous allions fêter, (sin dudarlo, puesto que íbamos a festejar,)
Voir et complimenter l'armée française (ver y felicitar la armada francesa.)

Bientôt de Lonchamp on foule la pelouse, (Tan pronto llegamos al césped de Longchamp)
Nous commençons par nous installer, (comenzamos por instalarnos,)
Puis, je débouche les douze litres à douze, (entonces, destapo las 12 botellas de litro)
Et l'on se met à saucissonner. (y nos ponemos a picar.)
Tout à coup on crie vive la france, (De golpe se grita: ¡Viva la Francia!)
Crédié, c'est la revue qui commence (¡Rediez!, es el desfile que comienza.)
Je grimpe sur un marronnier en fleur, (Me subo a un castaño en flor,)
Et ma femme sur le dos d'un facteur (y mi esposa sobre la espalda de un cartero.)

Ma sœur qu'aime les pompiers (A mi hermana, que le gustan los bomberos,)
Acclame ces fiers troupiers, (aclama esta valiente tropa;)
Ma tendre épouse bat des mains (mi tierna esposa aplaude)
Quand défilent les saint-cyriens, (cuando desfilan los oficiales de la escuela de Saint-Cyr;)
Ma belle-mère pousse des cris, (mi suegra se pone a gritar,)
En reluquant les spahis, (cuando ve a la caballería ligera norteafricana.)
Moi, je ne cessait de crier (Yo no cesaba de gritar:)
Vive le général boulanger! (¡viva el general Boulanger!)

Gais et contents, nous étions triomphants, (Alegres y contentos, nos sentíamos triunfales)
De nous voir à Longchamp, le cœur à l'aise, (de vernos en Longchamp, con el corazón entusiasta,) Sans hésiter, car nous allions fêter, (sin dudarlo, puesto que íbamos a festejar,)
Voir et complimenter l'armée française (ver y felicitar la armada francesa.)

En route j'invite quelques militaires (Invito entonces a varios militares de camino)
A venir se rafraîchir un brin, (a que vengan a refrescarse un poquitín.)
Mais, à force de licher des verres, (Pero a fuerza de degustar los vasos,)
Ma famille avait son petit grain. (mi familia estaba ya un poco piripi.)
Je quitte le bras de ma belle-mère, (Me quito el brazo de mi suegra)
Je prends celui d'une cantinière, (y tomo el de la cantinera,)
Et le soir, lorsque nous rentrons, (y al atardecer, cuando volvemos,)
Nous sommes tous complètement ronds. (estamos todos completamente trompas.)

Ma sœur qu'était entrain (Mi hermana, que estaba en buena disposición,)
Ramenait un fantassin, (se traía un soldado de infantería;)
Ma fille qu'avait son plumet (mi hija que iba pelín bebida)
Sur un cuirassier s'appuyait, (se apoyaba sobre un coracero.)
Ma femme, sans façon, (Mi esposa, desinhibida,)
Embrassait un dragon, (se abrazaba a un dragón;)
Ma belle-mère au petit trot, (Mi suegra, al pequeño trote,)
Galopait au bras d'un turco. (galopaba del brazo de un turco.)

Gais et contents, nous allions triomphants, (Alegres y contentos, íbamos triunfales)
En revenant de Longchamp, le cœur à l'aise, (volviendo de Longchamp, con el corazón entusiasta,) Sans hésiter, nous venions d’acclamer, (sin dudarlo, veníamos de aclamar,)
Voir et complimenter l'armée française (ver y felicitar la armada francesa.)

sábado, 15 de junio de 2019

La guerra del 14/18, según Georges Brassens.

Georges Brassens grabó la canción en 1962, con Pierre Nicolas al contrabajo y Barthélémy Rosso a la guitarra. Según explicó en una entrevista, la escribió al ritmo de una marcha para reírse un poco; y que para él significaba un canto por la paz.

Decía que había heredado de su padre, entre otras cosas, el antimilitarismo. Su padre había visto partir a los jóvenes de su pueblo a la guerra del 14 con una alegría semejante a la de los niños que jugaban en la calle “a los soldaditos”, mientras se libraban terribles batallas en el frente.

El padre de Georges se casó en 1919 con una viuda, precisamente de la guerra del 14, de origen italiano y con una hija del matrimonio previo. Georges nació en noviembre de 1921.

De chaval en Sète alguna vez escuchó decir: “Tú no has hecho tu guerra del 14, date prisa por hacerla”. Brassens, que detestaba que le diesen órdenes tanto como darlas, hizo finalmente la guerra del 14 a su manera con esta canción.

La guerra del 14 fue un choque de potencias en expansión muy agresivas, que arrastró de una manera u otra a cantidad de países en varios continentes. Agatha Christie observó que había algo de irreal en el ambiente cuando Gran Bretaña declaró la guerra al imperio alemán en agosto de ese año: el asesinato de un desconocido archiduque en un lugar tan lejano como Sarajevo, que no sabía ni dónde estaba, por parte de un anónimo asesino que por lo que parecía había actuado solo, había desencadenado una tremenda guerra con un montón de países de por medio. Parecía mentira.



Depuis que l'homme écrit l'Histoire (Desde que el hombre escribe la Historia,)
Depuis qu'il bataille à cœur joie (desde que batalla con alegría en el corazón,)
Entre mille et une guerr' notoires (entre mil y una guerras notorias)
Si j'étais t'nu de faire un choix (si tuviese que elegir una,)
A l'encontre du vieil Homère (en contra del viejo Homero,)
Je déclarerais tout de suite: (declararía enseguida:)
"Moi, mon colon, cell' que j'préfère, (“yo, mi coronel, la que prefiero,)
C'est la guerr' de quatorz'-dix-huit!" (¡es la guerra del 14-18!”.)

Est-ce à dire que je méprise (¿Significa eso que yo desprecio)
Les nobles guerres de jadis (las nobles guerras de antaño?)
Que je m'soucie comm' d'un'cerise (¿Que me importa un bledo)
De celle de soixante-dix? (la de 1870?)
Au contrair', je la révère (Al contrario, la reverencio)
Et lui donne un satisfecit (y le doy un aprobado.)
"Mais, mon colon, cell' que j'préfère, (“Pero yo, mi coronel, la que prefiero,)
C'est la guerr' de quatorz'-dix-huit!" (¡es la guerra del 14-18!”.)

Je sais que les guerriers de Sparte (Sé que los guerreros de Esparta)
Plantaient pas leurs epées dans l'eau (no daban espadazos al aire;)
Que les grognards de Bonaparte (que la vieja guardia de Bonaparte)
Tiraient pas leur poudre aux moineaux (no disparaba su pólvora a los gorriones.)
Leurs faits d'armes sont légendaires (Sus hechos de armas son legendarios)
Au garde-à-vous, je les félicite (su posición de firmes, les felicito.)
"Mais, mon colon, cell' que j'préfère, (“Pero yo, mi coronel, la que prefiero,)
C'est la guerr' de quatorz'-dix-huit!" (¡es la guerra del 14-18!”.)

Bien sûr, celle de l'an quarante (Por supuesto la del año 40)
Ne m'as pas tout à fait déçu: (no me decepcionó completamente:)
Elle fut longue et massacrante (fue larga y masacrante,)
Et je ne crache pas dessus (y no le escupiré encima.)
Mais à mon sens, elle ne vaut guère (Pero para mí, no vale gran cosa)
Guèr' plus qu'un premier accésit (apenas un segundo premio.)
"Moi, mon colon, cell' que j'préfère, (“Yo, mi coronel, la que prefiero,)
C'est la guerr' de quatorz'-dix-huit!" (¡es la guerra del 14-18!”.)

Mon but n'est pas de chercher noise (Mi propósito no es buscar jaleo)
Au guérillas, non, fichtre, non (con las guerrillas, no, demonios, no.)
Guerres saintes, guerres sournoises (Guerras santas, guerras engañosas,)
Qui n'osent pas dire leur nom, (que no se atreven a decir su nombre,)
Chacune a quelque chos' pour plaire (cada una tiene alguna cosa que gusta,)
Chacune a son petit mérite (cada una tiene su pequeño mérito.)
"Mais, mon colon, cell' que j'préfère, (“Pero yo, mi coronel, la que prefiero,)
C'est la guerr' de quatorz'-dix-huit!" (¡es la guerra del 14-18!”.)

Du fond de son sac à malices (Del fondo de su saco de malicias)
Mars va sans doute, à l'occasion, (Marte va sin duda, aprovechando la ocasión,)
En sortir une, un vrai délice (a sacar una, verdadera delicia,)
Qui me fera grosse impresión (que me causará gran impresión.)
En attendant je persévère (Y mientras espero, persevero)
A dir' que ma guerr' favorite (en decir que mi guerra favorita,)
Cell', mon colon, que j'voudrais faire (la que, mi coronel, quisiera yo hacer,)
C'est la guerr' de quatorz'-dix-huit!" (¡es la guerra del 14-18!”.)

lunes, 10 de junio de 2019

La vieja marquesa: Charles et Johnny, 1935.

Paul Misraki cuenta en sus memorias el primer encuentro que tuvo con Charles Trenet y Johnny Hess a mediados de los años 30:

“Llaman a mi puerta: dos jóvenes chavales, que había escuchado en la radio sus interpretaciones a dúo, les llamaban “Charles et Johnny”. Johnny era Johnny Hess. Y en cuanto a Charles, se apellidaba Trénet.

¿El motivo de tan amable visita? Charles y Johnny sabían componer canciones encantadoras, originales, espirituales, pero ni uno ni otro sabían de música. Sabían tocar el piano y sacar adelante una melodía, pero si les dabas un papel con un pentagrama, ninguno de los dos sabía cómo hacerlo. Toda su educación, en ese sentido, estaba por hacer.

Pues para formar parte del SACEM (sociedad de autores) y recibir los derechos de autor, era obligatorio presentar una prueba de que eras capaz de escribir la música.

Charles y Johhny por lo tanto habían venido a pedirme que fuese el co-compositor, mientras uno u otro aprendiesen a disponer las notas en el pentagrama según las reglas de la armonía. No tenía ninguna razón para rechazarlos, menos todavía cuando sus intervenciones a dúo en la radio me habían gustado mucho. Dejé por lo tanto a Charles sentarse delante de mi piano, y se puso a tocar mientras cantaba “Je chante” (“Yo canto, día y noche, yo canto, en mi camino…”).

La repitió tanto como hizo falta, la retocamos y finalmente anoté la melodía con los acordes. Sólo quedaba llevar el manuscrito al editor Raoul Breton, que se encargaría de imprimirlo y registrarlo en el SACEM.

Fue el debut oficial de Charles Trénet y me siento orgulloso, incluso hoy día, de poder decir que le ayudé a poner, de alguna manera, el pie en el estribo. Sobre melodías completamente agradables, Charles añadía palabras con astucia, un poco alocadas, cortando deliberadamente con el estilo al que el público estaba habituado.”

“La vieille marquise” la compuso Trénet en 1935. Es conmovedora y cómica, poética y divertida al mismo tiempo; contiene el tipo de imágenes perspicaces y audaces que, como dijo Paul Misraki, formaba parte de su originalidad: ¿qué le sucedió a su hija?, se pregunta uno; la melodía es, también como observó Misraki, encantadora; y en cuanto a la interpretación, basta él con Hess haciendo las harmonías y el piano acompañando para llenar el aire de imaginación.



La vielle marquise

Dans mon quartier chacun la connaît bien (En el barrio todos la conocen bien)
Qui ne l'a pas vue le matin chez l'boulanger (quién no la ha visto de mañana en la panadería)
En train d'acheter un p'tit morceau de pain (comprando su pequeña barra de pan,)
Ou bien chez la crémière un p'tit fromage frais (o bien entrando en la charcutería para un trozo de queso fresco.)

On montre du doigt la marquise (Señalan a la marquesa,)
Qui porte un bien drôle de chapeau (que lleva un sombrerito gracioso,)
Mais si jolie pourtant (pero tan guapa, sin embargo,)
Malgré ses oripeaux (a pesar de su atuendo,)
Qu'on dit en la voyant (que dicen al verla:)
Mon Dieu qu'elle est exquise (Por Dios, ¡qué exquisita es!)

La marquise est bien vieille (La marquesa es bien anciana,)
Elle reçoit dans un salon raté (ella recibe en su salón venido a menos,)
Où tout est luxe et pauvreté (donde todo es lujo y pobreza.)

Comme on s'ennuie on regarde les cadres (Como se aburre, mira los cuadros,)
Elle dit ça c'est mon chien, ça c'est mon chat (y dice ése es mi perro, ése mi gato,)
Et ce beau commandant d'escadre (y ese guapo comandante de escuadra,)
C'est mon pauvre mari qu'est mort au Canada (es mi pobre marido que murió en Canadá.)

Ah ceci ne le regardez pas (¡Ah!, eso no lo mires,)
Ce sont des cheveux de ma fille (es el cabello de mi hija)
Qu'est morte un soir au cinéma (que murió una tarde en el cine.)
Puis elle ajoute contrite (Luego añade, contrita,)
C'était une brave petite (era una valiente pequeña,)
Brave petite (valiente pequeña…)

La marquise est bien vieille (La marquesa es bien anciana,)
Elle reçoit dans un salon raté (ella recibe en su salón venido a menos,)
Où tout est luxe et pauvreté (donde todo es lujo y pobreza.)

Quand elle donne un thé les biscuits sont trop secs (Cuando sirve té, las galletas están demasiado secas,)
Le thé n'a pas d'sucre les tasses n'ont plus d'queue (el té no lleva azúcar y las tazas no tienen asa,)
Oui mais il faut la voir que de salamalecs (Sí, pero hay que ver las zalamerías,)
Quel maintien délicat, quels gestes délicieux (qué porte delicado, qué gestos deliciosos,)
Dans son vieux grenier, pauvre gueuse (en su viejo desván, pobre harapienta,)
Elle sait parler aux huissiers (ella sabe hablar a los agentes del orden,)
Elle sait gentiment répondre aux créanciers (y sabe contestar amablemente a los acreedores,)
Et donner pièce blanche aux bonnes sœurs quêteuses (y dar ropa remendada a las buenas hermanas de la caridad.)

La marquise est bien vieille (La marquisa es bien anciana,)
Elle reçoit dans un salon raté (ella recibe en su salón venido a menos,)
Où tout est luxe et pauvreté (donde todo es lujo y pobreza.)

Comme on s'ennuie on regarde les cadres (Como se aburre mira los cuadros,)
Elle dit ça c'est mon chien, ça c'est mon chat (y dice ése es mi perro, ése mi gato,)
Et ce beau commandant d'escadre (y ese guapo comandante de escuadra,)
C'est mon pauvre mari qu'est mort au Canada (es mi pobre marido que murió en Canadá.)

Ah ceci ne le regardez pas (¡Ah!, eso no lo mires,)
Ce sont des cheveux de ma fille (es el cabello de mi hija)
Qu'est morte un soir au cinéma (que murió una tarde en el cine.)
Puis elle ajoute contrite (Luego añade, contrita,)
C'était une brave petite (era una valiente pequeña,)
Brave petite (valiente pequeña…)

La marquise est bien vieille (La marquise es bien anciana,)
Elle reçoit dans un salon raté (ella recibe en su salón venido a menos,)
Raté... (venido a menos…)
Où tout est luxe et pauvreté (donde todo es lujo y pobreza.)

viernes, 31 de mayo de 2019

Vals de Larry Stock y Vincent Rose con letra de Louis Poterat, cantado por Jean Sablon.

“The Umbrella Man” es una canción de los años 20, con letra de James Cavanaugh y música de Larry Stock y Vincent Rose, que se hizo famosa en los escenarios de Londres en los años 30.

La alegría que parece expresar el personaje de la canción, reparando paraguas y afilando cuchillos en un popular vecindario londinense, viviendo en la calle y aparentemente feliz en su marginalidad y conformismo, resulta un poco extraña. Hay algo inquietante en la versión original en inglés.

Louis Poterat cambió completamente la letra en francés y, por así decir, democratizó la canción describiendo un bonito día de fiesta alrededor de este vals, con los adornos del acordeón y la gente pasándolo bien dando vueltas y más vueltas siguiendo el ritmo y la melodía, mientras el planeta tierra se traslada por los espacios del universo girando y girando sobre sí mismo.


D'un bon vieux manège (En un viejo tiovivo)
Tourne le cortège (giran los caballitos)
Sur l'air plaintif (alrededor de una melodía que se lamenta,)
D'un orgue qui traîne (de un órgano que encadena)
La même rengaine (la misma cancioncita)
D'un ton poussif (con un tono pausado.)
La fête aujourd'hui (La fiesta de hoy)
Met du soleil dans le pays (llena de sol a los paisanos,)
Dans chaque logis (en cada hogar)
Le bonheur chante et l'amour sourit. (la felicidad canta y el amor sonríe.)

L'oiseau qui se penche (El pájaro que se balancea)
Tourne autour des branches (gira alrededor de las ramas)
Dans le ciel bleu (en el cielo azul.)
Le coq de l'église (El gallo de la iglesia)
Tourne sous l'emprise (gira bajo el soplo)
Du vent joyeux (del viento alegre.)
Le bal sous la tente (El baile bajo el toldo)
Commence déjà (empieza ya:)
Un couple s'élance (una pareja se lanza)
En se parlant tout bas (hablándose en voz baja,)
Un autre s'avance (otra se adelanta)
À petits pas (con pequeños pasos,)
Et je sens léger sur mon bras (y yo siento ligero sobre mi brazo,)
Ton bras. (tu brazo.)

Venez venez (Venid, venid)
Chantez chantez (cantad, cantad,)
Tournez tournez (girad, girad,)
Valsez valsez (valsead, valsead:)
Rêves de plaisir (sueños de placer)
Au bal du désir (con el baile del deseo.)
Bercez bercez (Balancead, balancead,)
Grisez grisez (embriagaros, embriagaros,)
Bercez bercez (balancead, balancead,)
Clairs et légers (claros y ligeros:)
Soupirs et baisers (suspiros y besos,)
Aux coeurs enivrés. (a los corazones embriagados.)

Cette robe blanche (Esta ropa blanca)
Par un beau dimanche (para un bonito domingo,)
Tournant tournant (girando, girando.)
Le bras qui la frôle (El brazo que la roza,)
Se prend sur l'épaule (se apoya sobre el hombro,)
Ce cœur battant (ese corazón palpitante.)
Dans la même ivresse (En la misma embriaguez)
D'un rêve un peu fou (de un sueño un poco loco,)
Dans cette humble fête (en esta modesta fiesta,)
Au décor simple et doux (con un decorado sencillo y dulce,)
Gardons-en l'image au fond de nous (guardemos la imagen dentro de nosotros,)
Souvenirs trop courts (recuerdos efímeros)
D'un beau jour d'amour (de un bonito día de amor.)

Un beau jour d'amour... (Un bonito día de amor.)

sábado, 25 de mayo de 2019

El paraíso de los sueños: Alfred Nilson Fyscher y Jean Richepin, cantado por Tino Rossi.

La canción empieza con una bonita introducción que combina la voz femenina de los violines con la masculina de violas y violoncelos. Entra entonces una melodía repetitiva, hasta que al final del tercer verso se elevan las notas a alturas celestiales, y se cierra la estrofa en el siguiente verso con una belleza definitiva. La orquestación es rica, y de alguna manera evoca el mar con la brisa y un sueño de fondo.

El texto encadena las metáforas y en esa mezcla al final la muchacha es como un paisaje, y el barco en el mar, la muchacha, formando así una especie de todo poético.

No sé exactamente cuándo escribió Richepin el poema, ni Nilson Fyscher le puso la música. Tino Rossi la grabó en 1937.



Je m'embarquerai, si tu le veux, (Yo me embarcaré, si así lo quieres,)
Comme un gai marin quittant la grève (como un alegre marino que se aleja de la orilla,)
Sur les flots dorés de tes cheveux (sobre las olas doradas de tu cabello…)
Dans le paradis fleuri du rêve. (En el paraíso florido de un sueño.)

Ta jupe flottant au vent du soir (Tu falda flotando al viento del atardecer)
Gonflera ses plis comme des voiles (inflará sus pliegos como si fuesen velas.)
Et quand sur la mer il fera noir (Y cuando sobre el mar se haga la noche negra…)
Tes beaux yeux seront mes deux étoiles. (Tus bonitos ojos serán mis dos estrellas.)

Ton rire éclatant de vermillon (Tu risa radiante y carmesí)
Sera le fanal de la grande hune (será el farol en la cofa del palo mayor.)
J'aurai ton ruban pour pavillon (Tendré tu lazo por bandera…)
Et ta blanche peau pour clair de lune. (Y tu pálida piel por el claro de luna.)

Nous aborderons je ne sais où (Cuando arribemos no sé dónde,)
Là-bas, tout là-bas, sur une grève (Allá, bien allá, a una orilla,)
Du beau Pays bleu, sous un ciel fou, (del bonito país azul, bajo un cielo loco…)
Dans un paradis fleuri du rêve. (En el paraíso florido de un sueño.)

domingo, 19 de mayo de 2019

“D’une prison”: música de Reynaldo Hahn para un poema de Paul Verlaine, cantado por Tino Rossi.

Lo suyo hubiese sido escuchar al propio Reynaldo Hahn cantar esta hermosa canción, pero no he encontrado nada, así que recurriremos a Tino Rossi que la canta maravillosamente en las alturas de su voz de tenor: queda bien como contrapunto a la sordidez de la cárcel que generó en el pensamiento de Paul Verlaine el siguiente poema.

Los versos describen la inmediatez de lo que percibe desde su celda: el cielo, un árbol, un pájaro, una campana y el ruido de la vida que le llega desde la ciudad. Repite las imágenes y las palabras como expresión de su aburrimiento, que de pronto se rompe con la irrupción de un pensamiento que da a la escena una profundidad poética: ¿qué hiciste de tu juventud?

La música de Reynaldo Hahn, con los acordes repetitivos del piano que ayudan a dar expresión a las palabras, acompaña perfectamente el poema de Verlaine. 


Desde una prisión.

Le ciel est par-dessus le toit, (El cielo por encima del tejado,)
Si bleu, si calme! (tan azul, ¡tan calmo!)
Un arbre, par-dessus le toit, (Un árbol, por encima del tejado,)
Berce sa palme. (mece su palma.)

La cloche, dans le ciel qu'on voit, (La campana, en el cielo que vemos,)
doucement tinte. (tañe dulcemente.)
Un oiseau sur l'arbre qu'on voit, (Un pájaro sobre el árbol que vemos,)
chante sa plainte. (canta su lamento.)

Mon dieu, mon dieu la vie est là (Dios mío, Dios mío la vida está ahí,)
Simple et tranquille (Sencilla y tranquila.)
Cette paisible rumeur-là (Ese apacible rumor ahí)
Vient de la ville. (viene de la ciudad.)

Qu'as-tu fait, ô toi que voilà (¿Qué has hecho, oh tú que ahí te ves)
pleurant sans cesse, (llorando sin cesar,)
dis, qu'as-tu fait, toi que voilà, (di, qué has hecho, tú que ahí te ves,)
de ta jeunesse ? (de tu juventud?)

Le ciel est par-dessus le toit, (El cielo por encima del tejado,)
Si bleu, si calme! (tan azul, ¡tan calmo!)

viernes, 17 de mayo de 2019

“Tout simplement”, de Maurice Boukay y Paul Delmet, cantado por Tino Rossi.

Seguiremos con Maurice Boukay para conectar esta vez con Paul Delmet, y escuchar una de sus bonitas canciones de amor. Y para ello, nada más oportuno que la pureza natural de la voz clara, meridional y delicada de Tino Rossi.



Tout simplement comme une rose (Tan simplemente como una rosa)
Que l'on cueille un jour sans raison (que se corta un día sin razón,)
Vous avez pris mon coeur morose (tomaste mi corazón apagado)
En passant devant ma maison (al pasar por delante de mi casa.)
Mon coeur est une fleur d'automne (Mi corazón es una flor de otoño,)
Sans savoir pourquoi ni comment (sin saber ni cómo ni por qué,)
Vous l'avez pris, je vous le donne (te lo llevaste, yo te lo doy)
Tout simplement. (así de sencillo.)

Vous avez à votre corsage (Pusiste en tu blusa)
Mis la fleur de mon coeur rêveur (la flor de mi corazón soñador.)
La fleur écoutait le langage (La flor escuchaba el lenguaje)
Et les regrets de votre coeur (y los lamentos de tu corazón.)
Faisant plus douce son haleine (Haciendo más dulce su aliento)
Sans savoir pourquoi ni comment (sin saber ni cómo ni por qué,)
Ma peine endormait votre peine (mi pena adormecía tu pena,)
Tout simplement. (así de sencillo.)

Sous le tendre amour qui l'effleure (Bajo el tierno amor que lo roza)
Troublant votre rêve ingénu (inquietando tu sueño ingenuo,)
La fleur a grandi d'heure en heure (la flor se agrandó de hora en hora)
Au frisson de votre sein nu (estremeciéndose junto a tu pecho desnudo,)
Parmi les désirs et les fièvres (entre los deseos y las fiebres,)
Sans savoir pourquoi ni comment (sin saber ni cómo ni por qué,)
Elle a fleuri jusqu'à vos lèvres (ella floreció hasta tus labios,)
Tout simplement. (así de sencillo.)

sábado, 11 de mayo de 2019

“Tu t'en iras les pieds devant”, Maurice Boukay y Marcel Legay, interpretado por Brassens.

Charles Couyba fue un político francés que llegó a senador y ministro de comercio e industria, y luego para asuntos sociales; y Maurice Boukay fue un poeta y compositor de canciones. Los dos nacieron el mismo día de enero de 1866, y los dos murieron a la vez también el mismo día de noviembre de 1931, a la misma hora en la misma cama: resultó que eran la misma persona. Todos somos uno y varias personas a lo largo del tiempo e incluso en un mismo momento, a veces llevamos un sólo nombre a lo largo de la vida, y a veces más de uno.

No sé cuándo Maurice Boukay escribió exactamente la letra de la canción a la que puso música Marcel Legay. Debió ser hacia 1890 y algo. Hay una bonita edición numerada de 15 ejemplares, con ilustraciones de Steinlen y Willette entre otros, de 1895. También formó parte de una colección de canciones publicada en 1897, bajo el título de “Canciones rojas”.

En cualquier caso, fue veintitantos años después de la guerra franco prusiana y la insurrección parisina que dio lugar a la Comuna de 1871, y la tragedia que le siguió; y diecinueve antes de la Gran Guerra con toda su destrucción. Se suele interpretar la guerra del 14 como el traumático inicio del siglo XX; aunque se trató más bien el final del XIX, cuyos restos terminó de dinamitar la del 40.

Tampoco sé cuándo grabó Brassens en su casa esta versión con su guitarra y seguramente el contrabajo de Pierre Nicolas. Debió ser hacia 1970 y algo. Da igual. Mientras trataba de ubicar la canción en el tiempo y en el espacio, me di cuenta de que en este caso las fechas daban lo mismo: tanto la canción como la interpretación son eternas. Incluso parece que Boukay y Legay escribiesen la canción para que, después de ochenta y pico años, la pudiese cantar Georges Brassens.

Hemos recurrido principalmente a ilustraciones de Steinlen y Willette, entre otros, para elaborar el vídeo.



Tu t'en iras les pieds devant, (Te irás con los pies por delante,)
Ainsi que tous ceux de ta race, (lo mismo que todos los de tu especie,)
Grand homme qu'un souffle terrasse, (gran hombre que su último aliento exhala)
Comme le pauvre fou qui passe, (como el pobre loco que pasa,)
Et, sous la lune, va rêvant (y, bajo la luna, va soñando)
De beauté, de gloire éternelles, (en la belleza, las glorias eternas,)
Du ciel cherché dans les prunelles, (del cielo buscando con sus ojos,)
Au rythme pur des villanelles, (al ritmo de una canción,)
Tu t'en iras les pieds devant! (¡Te irás con los pies por delante!)

Tu t'en iras les pieds devant, (Te irás con los pies por delante,)
Duchesse aux titres authentiques, (duquesa de títulos auténticos,)
Catin qui cherches les pratiques, (prostituta que buscas para tus prácticas,)
Orpheline aux navrants cantiques, (huérfana de penosos cánticos,)
Vous aurez même abri du vent, (tendréis el mismo abrigo del viento,)
Sous la neige, en la terre grise, (bajo la nieve, en la tierra gris,)
Même blason, même chemise, (mismo blasón, misma camisa,)
Console-toi, fille soumise; (consuélate, hija sumisa;)
Tu t'en iras les pieds devant. (Te irás con los pies por delante.)

Tu t'en iras les pieds devant, (Te irás con los pies por delante,)
O toi qui mens quand tu te signes, (Oh, tú, que mientes cuando te santiguas,)
Maîtresse qui liras ces lignes, (amante que leerás estas líneas,)
En buvant le vin de mes vignes (bebiendo el vino de mis viñas)
A la santé d'un autre amant! (¡a la salud de otro amante!)
Brune ou blonde, être dont la grâce (Morena o rubia, ser a quien la gracia)
Sourit comme un masque grimace, (sonríe con el gesto de su máscara,)
Voici la Camarde qui passe: (ved aquí la muerte que pasa:)
Tu t'en iras les pieds devant! (¡Te irás con los pies por delante!)

Tu t'en iras les pieds devant (Te irás con los pies por delante,)
Grave docteur qui me dissèques, (doctor grave que me disecas,)
Prêtre qui chantes mes obsèques, (sacerdote que cantas mis exequias,)
Bourgeois, prince des hypothèques, (burgués, príncipe de hipotecas,)
Riche ou pauvre, ignorant, savant, (rico o pobre, ignorante, sabio,)
Camarade, au grand Phalanstère, (camarada, del gran falansterio,)
Vers la Justice égalitaire (hacia la justicia igualitaria)
Nous aurons tous six pieds de terre: (todos tendremos seis pies de tierra:)
Tu t'en iras les pieds devant! (¡Te irás con los pies por delante!)

sábado, 4 de mayo de 2019

“À la Villette”, de Aristide Bruant interpretada por Yvette Guilbert.

Vamos a recuperar la crónica que envió desde París al diario La Vanguardia Santiago Rusiñol acerca del Montmartre nocturno de finales del XIX, que hemos presentado en el post precedente.

Según parece, Rusiñol escuchó cantar a Yvette Guilbert; menciona en su artículo el ambiente de La Villette y la guillotina de fondo; e incluso se refiere a un matadero que debe ser el de La Villette. Todo parece indicar que escuchó esta misma canción que compuso Bruant, posiblemente interpretada por Yvette Guilbert. O puede que por el mismo Bruant.

La versión de la Guilbert es más elíptica y femenina, también más poética y conmovedora. La grabó hacia 1907.


Il avait pas encor' vingt ans, (Él no tenia todavía 20 años,)
I' connaissait pas ses parents, (no conocía a sus padres,)
On l'app'lait Toto Laripette, (le llamaban Toto Laripette)
À la Villette. (en La Villette.)

Il était un peu sans façon, (Era más bien simple,)
Mais c'était un joli garçon: (pero era un muchacho guapo:)
C'était l'pus beau, c'était l'pus chouette, (era el más guapo, el más simpático)
À la Villette.(en La Villette)

Il était pas c'qu'y a d'mieux mis, (No era de los que van muy elegantes,)
Il avait pas des beaux habits, (tampoco tenía buenas costumbres,)
I' s' rattrappait su' sa casquette, (iba por ahí bajo su gorra)
À la Villette. (en La Villette.)

Il avait deux p'tits yeux d'souris, (Tenía… 2 ojos de ratoncito,)
Il avait deux p'tits favoris, (tenía… 2 pequeñas patillas,)
Sur la tempe une p’tite frisette, (sobre la sien un pequeño rizo,)
À la Villette. (en La Villette.)

Il avait un gros chien d'bouvier (Tenía… un gran perro bouvier,)
Qu'avait eun' gross' gueul' de terrier, (que tenía la boca grande de terrier,)
On peut pas avoir eun' levrette, (no puedes tener un pequeño lebrel)
À la Villette. (en La Villette.)

De son métier i' faisait rien, (De su oficio no hacía nada,)
Dans l'jour i' baladait son chien, (durante el día paseaba su perro,)
La nuit i'comptait ma galette, (de noche contaba mi dinero,)
À la Villette. (en La Villette.)

I' m'aimait autant que j' l'aimais, (Él me quería tanto como yo lo quería.)
Nous nous aurions quitté jamais (No nos hubiésemos separado nunca,)
Si la police était pas faite, (si la policía no hubiese existido,)
À la Villette. (en La Villette.)

La dernièr' fois que je l'ai vu, (La última vez que lo vi,)
Il avait l' torse à moitié nu, (tenia el torso medio desnudo,)
Et le cou pris dans la lunette, (y el cuello sujeto en la ventanilla (de la guillotina),)
À la Villette. (en La Roquette.)

miércoles, 1 de mayo de 2019

“Le chat noir” y el genio de Aristide Bruant.

Para presentar la canción que hemos escogido de Aristide Bruant, recurriremos a una de las crónicas que desde París envió Santiago Rusiñol, con dibujos de Ramón Casas, al diario La Vanguardia, reunidas y publicadas bajo el titulo de “Desde el Molino”. Edición de 15 de febrero de 1891: “Montmartre por las noches”.

“Cantaba Ivette Guilbert. Su fama era naciente, y a la segunda copla aplaudía ya todo el mundo entusiasmado.



Bajo aquel armazón alto y delgado; dentro de aquellas espaldas misteriosas, flacas y caídas, aquel público adivinó un alma penetrante que había de abrirse paso en este París ávido de originalidad y de nuevas sensaciones, y comprendió que el sarcasmo envuelto en velada ironía que brotaba de aquellos labios estrechos y expresivos sería coronado por el éxito, y que pronto la entonces debutante, dejaría el nido de Montmartre, para volar hacia barrios más opulentos.

Así fue, en efecto. La hija adoptiva del barrio de los artistas, fue bajando a medida que fue subiendo, llevando en su garganta los cantos de la poblada montaña y hoy coronada por la gloria, mimada por el mundo elegante, va sembrando por donde pasa algo de ese argot pintoresco y expresivo nacido en la falda de la colina.

Para oír ese lenguaje del pueblo en toda su pureza y característica variedad hay que sentarse en una vetusta mesa de los Mirlitons y oír entonar á Bruant las coplas escritas y compuestas por él mismo.

Todas las noches, los pintores acuden a bandadas para escucharle. Allí se disfruta de la más amplia libertad; allí pueden exponerse las más novísimas teorías de arte sin temor de que nadie se ruborice y la palabra es para todos, y todos pueden usarla y abusar de ella si conviene.

El café de Bruant es pequeño. Tan pequeño, que cuando acude un parroquiano más de los acostumbrados, tiene que esperar plaza vacante, como si se tratara de entrar en la sesuda Academia de la historia. Bruant introduce al recién llegado, lo coloca donde puede, dicta ordenes severas para que le traigan un vaso de cerveza, mientras que los de adentro le reciben cantándole una canción poco aduladora y le dirigen la palabra como amigos conocidos de antigua fecha.

Bruant, por la calle, lleva inmenso gabán de peluche; gran sombrero de castor y holgado tapabocas que le da varias vueltas por el cuello. Tres o cuatro perros de aguas le acompañan (desde que una Maritornes le mató un pato amaestrado que le seguía a todas partes) y su típica silueta es conocida en todo el barrio de Montmartre. 



En su casa, viste garibaldina encarnada, medias botas y pantalón de terciopelo; lleva rubias melenas (y esto en su casa como fuera de ella) que sirven de marco a un rostro inteligente y afeitado y anda cimbreándose, como marino en tierra firme, en medio de los bibélots que se amontonan en aquella característica morada.

Lámparas de hierro forjado; bajo relieves con patina amarillenta; croquis a la pluma; fragmentos de madera esculpida; vasos y ánforas de formas inesperadas; litografías de antaño y otros cien objetos más rodean el retrato de Bruant, y éste paseándose con aire majestuoso, canta sus canciones más celebradas.

Canta los crímenes de la Villette; canta el canal legendario de aguas enlutadas con la guillotina en el fondo elevándose en terrible silueta; canta las miserias de Ménilmontant; con sus tortuosas callejuelas y sus solares desiertos, con la ortiga brotando del abandono; con su población miserable acampando alrededor del cementerio del Père Lachaise, en el que se ven desfilar los entierros como vagas apariciones; canta las hecatombes del matadero con el más ferviente realismo; canta las angustias de Saint Lazare, con todos los horrores de aquel hospital inmenso y con su voz cavernosa adquiere la solemnidad de un profeta que narra a su alegre auditorio las angustias todas, todas las desdichas que palpitan ignoradas como en dilatado desierto, en este París que pone en música lo mismo sus glorias que sus más negras desventuras.

Y lo mismo que en casa Bruant son innumerables los rincones, cervecerías, sótanos y cafés donde la voz resuena hasta altas horas de la noche: en el Clou, con su público de bohemios entre las escenas de Pierrot pintadas por el delicado y espiritual pincel de Villette; en el Chat Noir, célebre por su decoración fantástica; en la Cigale; en el Européen. Por todas sus grietas y chimeneas, de todas sus puertas y ventanas, Montmartre lanza sus notas como lluvia de arte; lluvia que al remontarse en vapor convida a respirar ese aroma misterioso que vaga por el gran barrio. París, febrero. Santiago Rusiñol.“

La canción es soberbia e inusual, incluso hoy en día resulta original. Musicalmente no buscaba la complejidad, sino algo más simple y directo: una melodía con su estribillo, y un acompañamiento mínimo. Las estrofas están bien estructuradas y la historia combina situaciones como en una novela. Detrás del lenguaje coloquial y el argot que menciona Rusiñol, no hay ningún descuido sino una sensibilidad poética sin sentimentalismos: muestra las cosas con cierto distanciamiento, pero sin dejar de mirarlas con humanidad. En el fondo, no le gustaba Montmartre y el submundo parisino, y en cuanto reunió una cierta fortuna, se compró una especie de castillo en el campo y se fue de París. Aunque volvía de vez en cuando.

Esta canción la debió componer hacia 1884 para promocionar el cabaret el Chat Noir; antes de montarse el suyo propio, Le Mirlinton, en 1885. La grabación es de 1906 o por ahí.


“El gato negro”, ¡cantado por Aristide Bruant!

La lune était sereine (La luna estaba serena)
Quand sur le boulevard, (cuando por el boulevar,)
Je vis poindre Sosthène (vi aparecer a Sosthène)
Qui me dit : Cher Oscar! (Que me dijo: querido Oscar,)
D'ou viens-tu, vieille branche ? (¿de dónde vienes, viejo amigo?)
Moi, je lui répondis: (Yo le contesté:)
C'est aujourd'hui dimanche, (Pues ya ves, hoy es domingo)
Et c'est demain lundi ... (y mañana es lunes.)

Je cherche fortune, (Busco fortuna)
Autour du Chat Noir, (cerca del Chat Noir)
Au clair de la lune, (bajo el claro de luna)
A Montmartre! (en Montmartre.)
Je cherche fortune; (Busco fortuna)
Autour du Chat Noir, (cerca del Chat noir)
Au clair de la lune, (bajo el claro de luna)
A Montmartre, le soir. (en Montmartre, al anochecer.)

La lune était moins claire, (La luna estaba menos clara)
Lorsque je rencontrai (Cuando me encontré a)
Mademoiselle Claire (la señorita Claire)
A qui je murmurai: (a la que dije en voz baja:)
Comment vas-tu, la belle? (¿cómo te va, guapa?),
- Très bien, et vous? Merci. (Muy bien, ¿y usted? Gracias.)
- A propos, me dit-elle, (Por cierto, me dijo ella)
Que cherchez-vous, ici ? (¿qué está buscando por aquí?)

Je cherche fortune, (Busco fortuna)
Autour du Chat Noir, (cerca del Chat Noir)
Au clair de la lune, (bajo el claro de luna)
A Montmartre! (en Montmartre.)
Je cherche fortune; (Busco fortuna)
Autour du Chat Noir, (cerca del Chat Noir)
Au clair de la lune, (bajo el claro de luna)
A Montmartre, le soir. (en Montmartre, al anochecer.)

La lune était plus sombre, (La luna estaba más sombría,)
En haut les chats braillaient, (en lo alto los gatos se lamentaban)
Quand j'aperçus, dans l'ombre, (Cuando percibí, en la sombra,)
Deux grands yeux qui brillaient. (dos grandes ojos que brillaban.)
Une voix de rogomme (Una voz, cascada)
Me cria : Nom d'un chien! (me gritó: ¡cagon diez!)
Je vous y prends, jeune homme, (Queda detenido, joven,)
Que faites-vous ? - Moi... rien... (¿qué está usted haciendo? ¿Yo? Nada…)

Je cherche fortune, (Busco fortuna)
Autour du Chat Noir, (cerca del Chat Noir)
Au clair de la lune, (bajo el claro de luna)
A Montmartre! (en Montmartre.)
Je cherche fortune; (Busco fortuna)
Autour du Chat Noir, (cerca del Chat Noir)
Au clair de la lune, (bajo el claro de luna)
A Montmartre, le soir. (en Montmartre, al anochecer.)

La lune était obscure, (La luna estaba oscura,)
Quand on me transborda (cuando me llevaron)
Dans une préfecture, (a una comisaría,)
Où l'on me demanda: (donde me preguntaron:)
Etes-vous journaliste, (¿es usted periodista,)
Peintre, sculpteur, rentier, (pintor, escultor, rentista,)
Poète ou pianiste? ... (poeta o pianista?)
Quel est votre métier? (¿Cuál es su oficio?)

Je cherche fortune, (Busco fortuna)
Autour du Chat Noir, (cerca del Chat Noir)
Au clair de la lune, (bajo el claro de luna)
A Montmartre! (en Montmartre.)
Je cherche fortune; (Busco fortuna)
Autour du Chat Noir, (cerca del Chat Noir)
Au clair de la lune, (bajo el claro de luna)
A Montmartre, le soir. (en Montmartre, al anochecer.)

viernes, 26 de abril de 2019

“Le temps de cerises”: un recuerdo de Jean Baptiste Clément con música de Antoine Renard.

La letra de la canción la escribió Jean Baptiste Clément en 1866, y la música la pondría después Antoine Renard en 1868. Es una canción única, con su bonita y dulce melodía, las palabras que evocan un idílico tiempo de las cerezas, y lo más importante, el recuerdo de una muchacha llamada Louise que guardó Clément en el corazón.

Después de la rendición y captura de Napoleón III en la guerra franco-prusiana, los constantes reveses en el campo de batalla del ejército francés que continuaría la guerra sin él, y el extenuante asedio que sometieron los prusianos a la ciudad de París, un autoproclamado Gobierno de Defensa Nacional francés decidió capitular finalmente en Versalles en enero de 1871, bajo las condiciones del canciller Bismarck en lo que sería el nacimiento del nuevo imperio alemán. Pero París no había caído, y tampoco aceptó el armisticio firmado por el Gobierno de Versalles. Siguieron entonces los acontecimientos que dieron lugar en marzo a la insurrección de la Guardia Nacional parisina en la colina de Montmartre, y la instauración de la Comuna. Mientras los prusianos seguían sitiando la ciudad, con la hostilidad añadida ahora del ejército del gobierno de Versalles, el nuevo gobierno popular de la ciudad comenzó a promulgar leyes inspiradas por ideales más justos y democráticos. El propio Clément participó activamente en la política de la Comuna.

Los últimos días de la Comuna fueron dramáticos. Los versalleses consiguieron entrar el 21 de mayo por una de las puertas de París, y así empezaría la llamada semana sangrienta en una batalla que se iba a librar por las calles de la ciudad con una ferocidad brutal. Un par de días después, percibiendo la derrota, los más extremistas comenzaron a fusilar rehenes como represalia de los prisioneros de la Comuna fusilados en Versalles; y entonces a quemar palacios y lo que consideraban símbolos de la injusticia contra la que se habían rebelado, y que todo parecía presagiar que estaba a punto de volver. París ardía entre las llamas de los insurgentes, los cañonazos de las tropas regulares, y los tiroteos en cada esquina.

El domingo 28 de mayo, Clément participaba en los últimos combates, defendiendo la última barricada de la resistencia parisina en la calle de Fontaine-au-Roi. Fue allí, en pleno tiroteo y bajo los cañonazos del ejército de Versalles, que conoció a Louise. Lo cuenta el propio Clément:

“Entre las 11 y las 12 del mediodía, vimos venir a nosotros una muchacha de veinte o veintidós años que llevaba una canasta en la mano. Le preguntamos que de dónde había salido y qué quería hacer, y por qué se exponía de esa manera. Nos contestó, de manera muy sencilla, que era asistente médica y que la barricada de la calle Saint-Maur había caído; había venido para ver si necesitábamos sus servicios. Un viejo de la insurrección del 48, que no sobrevivió a la del 71, la asió por el cuello y le dio un beso. Era en verdad de una abnegación admirable.

A pesar de nuestra negativa a que se quedara con nosotros, ella insistió y no quiso dejarnos. Luego, cinco minutos más tarde, nos resultó útil. Dos de nuestros camaradas caían por el impacto, uno de un balazo en el hombro y el otro en el medio de la frente. Y así hasta perder la cuenta de las bajas. Cuando nos decidimos por retirarnos, si es que todavía nos daba tiempo, tuvimos que suplicar a la valiente muchacha que se diese por vencida y que se alejara de aquel lugar. Sólo supimos que se llamaba Louise y que era una obrera“.

La activista Louise Michel, que sobrevivió a la batalla, y que no era la Louise de nuestra canción, escribió en su crónica de aquellos días: “Instantes después, una terrible explosión despidió con la metralla todo lo que quedaba en la barricada, y moría en aquel tremendo bombardeo, que pudimos escuchar desde el campo Satory (cerca de Versalles) aquellos que habíamos caído prisioneros. A la asistente médica de la última barricada en su hora final, J. B. Clément le dedicó mucho tiempo después la canción de las cerezas. Nadie la volvió a ver.”

El 29 de mayo capitulaba la última resistencia de la Comuna: no había durado ni una primavera.

Las ejecuciones de miles de personas relacionadas de alguna manera con la Comuna se convirtieron en una matanza indiscriminada de una crueldad desproporcionada, completada por deportaciones y penas a trabajos forzados para los que lograron zafar de los pelotones de fusilamiento. Clément consiguió escapar de la masacre con un pasaporte falso hacia Bélgica, y luego se fue a Londres.

Volvió a Francia clandestinamente en 1875. Cinco años después decretaban la amnistía de los insurgentes de la Comuna, y entonces se fue a París. En una selección de canciones que publicó en 1885, dedicó “Le temps de cerises” a Louise.

En 1891 realizaba sus labores sindicales dedicándose al mismo tiempo a sus canciones en Charleville, cerca de la frontera con Bélgica. En el primero de mayo se producen unos altercados que terminan con las fuerzas del orden disparando y matando a varios manifestantes. Es arrestado y enviado a la prisión de Nancy por 2 años: los tribunales finalmente le reducen la pena a 2 meses. Un día, el director de la prisión lo llama a su oficina:

- Clément, un industrial de Nancy, que siente por su persona una gran simpatía, quisiera charlar un rato con usted. Le pido que no lo rechace. Para poder hablar con total libertad, les ofrezco mi jardín.

Sorprendido, Clément acepta la reunión. Entra en el jardín del director de la prisión y se entrevista con el personaje, Charles Keller, un ingeniero con ideas revolucionarias convertido en mecenas, también aficionado a las canciones populares, y que también había vivido los días de la semana sangrienta de 1871 defendiendo la Comuna. Keller le expresa la estima que siente por él y se ofrece a hacerle llegar tabaco, la comida que le apeteciese, cualquier cosa que pudiese desear o le resultara realmente útil mientras estuviese en la cárcel.

La conversación se vio entonces interrumpida cuando una ventana del apartamento del director de la prisión que daba al jardín se abrió de pronto. Y lo que pudo escuchar desde aquella ventana, cantada por la voz celestial de la hija del director, fue “Le temps de cerises”.

Clément escuchó la canción hasta el final. Y entonces se echó a llorar.

Jean Baptiste Clément le dedicó a Louise en 1885 una canción escrita en 1866, unos cuantos años antes que la conociese fugazmente durante los acontecimientos de 1871, y en unas circunstancias en las que no podía imaginarse todavía todo lo que iba a suceder después. Las palabras expresaban la nostalgia de un tiempo primaveral en el que los cerezos llenos de fruta harían de decorado para una historia de amor: desde luego, la comparación de las cerezas rojas caídas en el suelo como gotas de sangre, suenan a una premonición; lo sucedido en la primavera del 71 invitaba también a pensar en un paraíso perdido; y a final de mayo es cuando llega el tiempo de las cerezas. La corriente de simpatía y afecto que sintió por Louise al verla cruzar el campo de batalla con su cesta para atender tozuda e inútilmente a los heridos en medio del desastre que les rodeaba, en el esplendor de su vida y su juventud, le debió acompañar desde entonces y tuvo que pensar en ello a menudo: tiene algo de amor imposible, y confirma la idea que expresa la canción de que, a pesar de todo, merece la pena un mal de amor.

Jean Lumière la grabó en 1947: 45 años después de que muriera Clément, y unos 75 después desde que éste viese a Louise por última vez.



Quand nous chanterons le temps des cerises (Cuando cantemos en el tiempo de las cerezas)
Et gai rossignol et merle moqueur (El alegre ruiseñor y el mirlo burlón)
Seront tous en fête (Estarán todos de fiesta)
Les belles auront la folie en tête (Las muchachas hermosas tendrán su momento de locura)
Et les amoureux du soleil au cœur (Y los enamorados, el sol en el corazón)
Quand nous chanterons le temps des cerises (Cuando cantemos en el tiempo de las cerezas)
Sifflera bien mieux le merle moqueur (Silbará mejor el mirlo burlón.)

Mais il est bien court le temps des cerises (Pero es efímero el tiempo de las cerezas)
Où l'on s'en va deux cueillir en rêvant (Donde se van dos a recogerlas soñando)
Des pendants d'oreilles (Colgándolas como pendientes de las orejas)
Cerises d'amour aux robes pareilles (Cerezas de amor con vestidos a juego)
Tombant sous la feuille en gouttes de sang (Cayendo bajo las hojas como gotas de sangre)
Mais il est bien court le temps des cerises (Pero es efímero el tiempo de las cerezas)
Pendants de corail qu'on cueille en rêvant (Colgantes de coral que recogeremos en sueños.)

Quand vous en serez au temps des cerises (Cuando estéis en el tiempo de las cerezas)
Si vous avez peur des chagrins d'amour (Si teméis las penas del amor)
Évitez les belles (Evitad las muchachas hermosas)
Moi qui ne crains pas les peines cruelles (Yo que no temo las penas crueles)
Je ne vivrai pas sans souffrir un jour (No viviré sin sufrir un día)
Quand vous en serez au temps des cerises (Cuando estéis en el tiempo de las cerezas)
Vous aurez aussi des peines d'amour (Tendréis también penas de amor.)

J'aimerai toujours le temps des cerises (Siempre amaré el tiempo de las cerezas)
C'est de ce temps-là que je garde au cœur (De ese tiempo que guardo en el corazón)
Une plaie ouverte (Una herida abierta)
Et Dame Fortune en m'étant offerte (Y las ofertas de la dama Fortuna)
Ne pourra jamais calmer ma douleur (No podrán nunca calmar mi dolor)
J'aimerai toujours le temps des cerises (Siempre amaré el tiempo de las cerezas)
Et le souvenir que je garde au cœur (Y el recuerdo que guardo en el corazón.)

sábado, 20 de abril de 2019

“Y'a toujours un passage à niveau”: Pills et Tabet.

El dúo Pills y Tabet interpretó con su estilo durante la década de los años 30 el swing mezclado con la tradición de la canción francesa de los mejores compositores: Paul Misraki, Mireille y Jean Nohain, Delettre, van Parys, incluyendo las de Jean Boyer, incluso con composiciones propias tan divertidas como “Amoureux d'une femme nue” (enamorado de una mujer desnuda), o las que Georges Tabet escribió con su hermano. Tenían chispa e inventiva y eran ingeniosos, al tiempo que eran capaces de dejarse llevar también por el lirismo y su sentido de la belleza.

La canción “Y'a toujours un passage à niveau” (Siempre hay un paso a nivel), con música de Georges van Parys y letra de Jean Boyer, formó parte de la película “Prends la route!” de 1936, escrita y dirigida por el mismo Boyer, y cantada en esta ocasión por Georges Tabet.

En 1980 Tabet le contó a Brassens que hoy en día no se podría cantar porque ya no hay pasos a nivel, sino autopistas. Pero cuando hicieron la peli “Prends la route!” en 1936, sí los había, y el guardabarrera aprovechaba el momento de espera de los automovilistas mientras el paso estuviera cerrado, para venderles toda clase de cosas. Luego se pusieron a cantar juntos esta misma canción, y de nuevo, con 75 años, se volvió a lucir en las armonías del estribillo final.

Esta canción conecta en varios sentidos con “Ce petit chemin” de Mireille y Jean Nohain, que Jean Sablon cantó en 1933. Va del gusto de recorrer las carreteritas comarcales francesas flanqueadas de plátanos entre los campos cultivados, con conejos cruzándose por el camino y los insectos que se detienen en el parabrisas del coche para mirar lo que estás haciendo, en lugar de ir por el autopista a 130 km por hora para llegar antes a donde sea.



- Ah mais alors ! qu'est-ce qu'on attend ? On passe ou on n'passe pas ?
(¡Pero bueno! ¿A qué estamos esperando? ¿Se pasa o no se pasa?)

- Mais vous voyez bien, cher monsieur, que le passage à niveau est fermé...
(Pero puede usted ver perfectamente, querido amigo, que el paso a nivel está cerrado…)

- Oui, eh bien, j'ai pas de veine parce que les passages à niveau sont toujours fermés quand j'arrive!
(Sí, claro, no tengo suerte porque los pasos a nivel siempre están cerrados cuando yo llego.)

- Ah, qu'est-ce que vous voulez, ça, monsieur, c'est une question de chance! Le passage à niveau c'est comme la vie, on attend ou bien alors on passe tout de suite
(Ah, y qué quiere, esto, amigo, es una cuestión de suerte. El paso a nivel es como la vida misma, uno espera y espera, y entonces tienes que pasar a toda velocidad.)

Qu'on ait une huit cylindres (Ya tengas un ocho cilindros)
Ou un simple tacot (O una simple tartana)
Au but qu'on veut atteindre (Cual sea el objetivo que quieras alcanzar)
On n'arrive pas plus tôt (No se llega antes)
Qu'on passe comme une torpille (Ya pases como un torpedo)
Ou qu'on s'traîne comme un veau (O despacio como un ternero)
On se r'trouve en famille (Te encuentras en familia)
Devant l'passage à niveau! (Delante del paso a nivel)

Y a toujours un passage à niveau (Siempre hay un paso a nivel)
Qui barre la route (Que se interpone en el camino)
Ça vous dégoûte! (Eso nos fastidia)
On arrive ou trop tard ou trop tôt (Se llega o demasiado tarde, o demasiado pronto)
On passe tout d'suite (Se pasa enseguida)
Ou l'on fait le poireau (O te quedas más inmóvil que un puerro clavado en la tierra)

La barrière est en bas ou en haut (La barrera está abajo o arriba)
Ceux qui ont d'la veine (Los que tienen suerte)
Passent sans peine (Pasan sin apuro)
Les pas vernis restent le bec dans l'eau (Los que no, se llevan un chasco)
Y a toujours un passage à niveau (Siempre hay un paso a nivel)

Tenez, dans les écoles, (Fijaros en las escuelas)
Regardez les enfants (Mirad los niños)
Y en a qui sont des gnolles (Los hay que no son listos)
Y en a d'intelligents (Y también los hay inteligentes)
Mais plus tard, dans la vie, (Pero más tarde, en la vida)
L'premier est à la queue (El primero está en la cola)
Et l'champion d'l'idiotie (Y el campeón de la tontería)
Se trouve en tête parce que (Queda delante porque…)

Y a toujours un passage à niveau (Siempre hay un paso a nivel)
Qui barre la route (Que se interpone en el camino)
Ça vous dégoûte! (Eso nos fastidia)
On arrive ou trop tard ou trop tôt (Se llega o demasiado tarde, o demasiado pronto)
On passe tout d'suite (Se pasa enseguida)
Ou l'on fait le poireau (O te quedas más clavado que un puerro plantado en la tierra)

La barrière est en bas ou en haut (La barrera está abajo o arriba)
Ceux qui ont d'la veine (Los que tienen suerte)
Passent sans peine (Pasan sin apuro)
Les pas vernis restent le bec dans l'eau (Los que no, se llevan un chasco)
Y a toujours un passage à niveau (Siempre hay un paso a nivel)

Y a toujours un passage à niveau (Siempre hay un paso a nivel)
Qui barre la route (Que se interpone en el camino)
Ça vous dégoûte! (Eso nos fastidia)
On arrive ou trop tard ou trop tôt (Se llega o demasiado tarde, o demasiado pronto)
On passe tout d'suite (Se pasa enseguida)
Ou l'on fait le poireau (O te quedas más clavado que un puerro plantado en la tierra)

La barrière est en bas ou en haut (La barrera está abajo o arriba)
Ceux qui ont d'la veine (Los que tienen suerte)
Passent sans peine (Pasan sin apuro)
Les pas vernis restent le bec dans l'eau (Los que no, se llevan un chasco)
Y a toujours un passage à niveau (Siempre hay un paso a nivel)

miércoles, 17 de abril de 2019

Mimile (Un gars de Ménilmontant): Maurice Chevalier.

Maurice Chevalier era del barrio parisino de Ménilmontant. Se refería a sí mismo, con una mezcla de orgullo y humildad, como un chaval que había crecido y  hecho en aquel barrio tan popular y animado. Charles Trenet le escribió una hermosa canción en 1938 sin mencionarlo, titulada precisamente “Ménilmontant”.

Era un cantante portentoso: en sus introducciones, en su fraseo cuando cantaba medio recitando o cuando le arrastraba el ritmo de la canción. Era teatral y coloquial cantando, con tendencia a la parodia, hablando y riéndose de por medio, irónico y con un punto de cinismo. Había algo trabajadamente superficial en su imagen con su sombrerito de paja y su sempiterna sonrisa. Consideraba que su trabajo era proporcionar entretenimiento a la gente en un mundo que está un poco loco.

En septiembre de 1939 Francia declara la guerra a Alemania. El vals de “Mimile” se publica en noviembre de 1939, con música de Georges Van Parys y letra del polifacético Jean Boyer. En diciembre, después de volver del frente, Chevalier cantaría en el teatro para las tropas junto con Joséphine Baker, en otro espectáculo benéfico y propagandístico en el Casino de París. “Mimile” forma parte de ese repertorio para dar moral en la retaguardia.

Pocos meses después, la ofensiva alemana de mayo de 1940 terminó con la entrada de las tropas de la Wehrmacht en París en Junio, y ahí se acabó todo.

En febrero de 1941, Chevalier dijo que había matado a Mimile, el chaval de Mélimontant, porque no se sentía a gusto cantando la canción después de todo lo que había pasado. Y, sin embargo, tanto musicalmente como por el ambiente que recrea la letra, estableciendo un contraste en un personaje como Mimile entre el tiempo de guerra y el de paz, resulta realmente interesante.

En la versión que presentamos quitaron una estrofa en el medio donde subrayan sus valores cívicos y tal. Sin embargo queda mejor así, pasando directamente de chico de barrio conflictivo a soldado en el frente. “Ménilmuche” es Ménilmontant con un diminutivo. Y el general Gamelin fue el comandante en jefe del ejército francés al empezar la segunda guerra mundial. Fue destituido poco antes de que los alemanes entraran en París.


¡Mimile!
Une casquette sur l'œil (Una gorra ladeada tapándole un ojo,)
Marchant avec orgueil (caminando con orgullo)
En bombant le thorax (sacando el pecho,)
C'est le dénommé Mimile (es el llamado Mimile,)
Bien plus bouillant qu'Achille (más impetuoso que Aquiles,)
Et bien plus beau qu'Ajax (más hermoso que Ayax.)
C'est pourquoi tout lui est dû (Por eso todo se lo dan)
Dans toutes les rues du vingtième arrondissement (en todas las calles del distrito XX de París.)
Mais sous son air de terreur (Pero bajo su aire amenazante)
Se cache un bon petit cœur (se oculta un buen corazoncito)
Plein d'jolis sentiments (lleno de bonitos sentimientos.)

C'est un gars d'Ménilmontant (Es un chaval de Ménilmontant)
Un vrai p'tit Parigot, un gavroche (un auténtico parisino, un espabilado,)
Un titi, un marrant, Mimile (un chico de la ciudad, un tipo divertido, Mimile)
Il est toujours content (Siempre está contento)
C'est fou c'qu'il est complaisant (Es sorprendente cómo llega a ser de complaciente)
Avez-vous besoin d'lui ? (¿Lo necesitas?)
Appelez le simplement en disant: (Llamadlo simplemente diciendo:)
"Mimile" Mimile répond "Présent!" (¡Mimile!, Mimile contesta “Presente”.)

On peut dire que c'est lui la coqueluche (Podríamos decir que él es la estrellita)
De toutes les petites femmes de Ménilmuche (De todas las mujercitas de “Ménilmuche”)
Dans ses bras, une à une, elles trébuchent (En sus brazos, una a una, van cayendo,)
Il ne leur fait jamais (no les hace nunca)
Des vœux d'fidélité, oui mais... (votos de fidelidad, sí, pero…)
Le p'tit gars d'Ménilmontant (El pequeño chaval de Ménilmontant)
Est un coq si ardent (es un gallo tan ardiente)
Que les poules disent en le quittant: (que las gallinas dicen al dejarlo:)
"Mimile... Il met toujours dans l'mille... (“Mimile… Siempre da en el blanco…)
Mimile est épatant !" (Mimile es espectacular.”)

Si Mimile vous est sympa (Si Mimile os resulta simpático)
Surtout n'le cherchez pas (no lo busquéis por ahora,)
Il a quitté l'quartier (ha dejado el barrio.)
Son départ s'est fait sans bruit (Su marcha se hizo sin ruido,)
On avait besoin d'lui (lo necesitaban)
Pour un autre métier (para otro trabajito.)
Alors rangeant sa gapett' (Reuniendo entonces su gorra,)
Ses ch'mises en satinette (sus camisas de satén)
Couleur de rhatloukoum (color de delicias turcas,)
Il rejoignit l'premier jour (se unió el primer día.)
Mais en blaguant toujours: (Pero bromeando como siempre:)
"J'm'en vais au badaboum..." (“Me voy a donde tocan los tambores…”)

C'est un gars d'Ménilmontant (Es una chaval de Ménilmontant)
Un vrai p'tit Parigot, un gavroche (un auténtico parisino, un espabilado)
Un titi, un marrant, Mimile (un chico de la ciudad, un tipo divertido, Mimile,)
Il est au front maintenant (está en el frente ahora.)
Il a l'moral et comment (Tiene moral y de qué manera:)
Faut-il un volontaire ? (¿se necesita un voluntario?)
Qui donc se présente immédiatement ? (¿quién se presenta inmediatamente?)
Mimile, c'est l'as du régiment. (Mimile, es el as del regimiento)
Il a déjà gagné la croix d'guerre (Ya ha ganado la cruz de guerra)
Il attend la médaille militaire (Y espera su medalla militar.)
Il s'ra bientôt sous-off, il l'espère (Pronto será suboficial, eso espera él)
Il peut tout obtenir (Todo lo podrá obtener)
Gam'lin n'a qu'a bien se tenir... (El general Gamelin tendrá que ir con cuidado…)

C'est un gars d'Ménilmontant (Es un chaval de Ménilmontant)
Un brav' petit bonhomme (Un valiente hombrecito)
Comme en France aujourd'hui y'en a tant (Como en Francia hoy hay tantos)
Mimile... Y'en a comm' ça des mille... (Mimile… Hay como él miles)
Chez tous nos combattants. (Entre nuestros combatientes.)

domingo, 14 de abril de 2019

“Je sais que vous êtes Jolie”: Jean Sablon y Django Reinhardt, 1934.

La canción fue compuesta en 1912, con música de Henri Christiné y letra de Henri Poupon. Jean Sablon la grabó acompañado de André Ekyan al clarinete, Alec Siniavine al piano, y Django Reinhardt a la guitarra el 11 de abril de 1934. Podemos ver los 4 junto a un avión al final del vídeo en una foto sacada ese mismo año.

Una bonita melodía de principios del siglo XX con el aire de otra época adaptada al swing francés de los años 30, y el toque jazzístico de Django Reinhardt. La combinación de Django Reinhardt y Jean Sablon podría parecer sorprendente en un principio, pero no después de escucharlos. Django domina el ritmo de la canción y parece que la dirija, y acompaña sin pisar a un Sablon que canta maravillosamente con una voz delicada que expresa los matices de su emoción, acompañados perfectamente de Siniavine y Ekyan.

Juntos grabaron unas cuantas canciones estupendas que alcanzaron cierto éxito en la radio tanto en Londres como en Francia.

Después de 85 años desde que interpretaran la canción, y 107 desde que la compusieran, después de que todo se haya marchitado e ido para no volver, de alguna manera la impresión de aquella belleza sigue flotando en el aire y el presente mientras escuchamos cómo suena lo que grabaron.


"Vraiment, Monsieur, je voudrais pourtant savoir (“La verdad, señor, quisiera sin embargo saber,)
Pour quel motif, vous me suivez tous les soirs? (¿por qué motivo me sigue todas las noches?)
Chaque fois qu'il faut que je sorte (Cada vez que tengo que salir,)
Je vous retrouve à ma porte!" (¡Os encuentro en mi puerta!”)

"Mademoiselle, j'ai tort, pardonnez-moi! (“Señorita, me equivoco, excúseme.)
Mais votre charme a mis mon coeur en émoi (Pero vuestro encanto ha agitado mi corazón.)
Je sais bien que vous en rirez, (Sé bien que le dará la risa,)
Que jamais vous ne m'aimerez! (y que nunca me amará)

Je sais cela! Oui, mais voilà! (Ya lo sé… Sí, pero aquí estoy.)

Je sais que vous êtes jolie (Yo sé, que es usted hermosa)
Que vos grands yeux pleins de douceur (Que sus grandes ojos llenos de dulzura)
Ont charmé tout mon coeur (han encantado todo mi corazón…)
Et que c'est pour la vie! (¡Y que será para toda la vida!)

Je sais que c'est une folie (Sé, que es una locura)
Que, loin de vous, je devrais m'en aller à jamais (Que, lejos de usted, me debería ir para siempre)
Je sais, je sais que vous êtes jolie!" (Yo sé, yo sé… que es usted hermosa.)

Je sais que vous êtes jolie (Yo sé, que es usted hermosa,)
Que vos grands yeux pleins de douceur (que sus grandes ojos llenos de dulzura)
Ont charmé tout mon coeur (han encantado todo mi corazón…)
Et que c'est pour la vie! (¡Y que será para toda la vida!)

Je sais que c'est une folie (Sé que es una locura…)
Que, loin de vous, je devrais m'en aller à jamais (Que, lejos de usted, me debería ir para siempre)
Je sais, je sais que vous êtes jolie!" (Yo sé, yo sé… que es usted hermosa.”)

miércoles, 10 de abril de 2019

"Sur une colline": un vals triste de Paul Misraki.

Paul Misraki explica en sus notas autobiográficas cómo se originó la canción. Empieza cuando tenía 20 años:

“Esta canción, compuesta en 1941 bajo la ocupación y luego editada y cantada por Edith Piaf en 1946, cuenta lo que me sucedió en 1928, cuando soñaba con convertirme en músico. Pero mi padre quería que pensara en “cosas serias”, como él decía.

Me encontré, por tanto, un día de otoño, en una oficina de la compañía de seguros que él presidía, sentado delante de un gran registro lleno de cifras que representaban libras inglesas, con la responsabilidad de transformarlas en francos franceses según el mercado de valores. Y, por supuesto, la máquina de calcular no se había inventado todavía.

Al principio, concienzudamente, lo hacía lo mejor que podía. Pero después de meses de aburrimiento, de soñar con la música y calcular cifras, fui a sincerarme con el jefe del departamento, una señora amable de pelo cano, cuya extrema amabilidad atrajo mi simpatía.

- Señora, se da usted realmente cuenta de que el trabajo aquí es… monótono, ¿no?

- Pero señor Paul, ¡eso es la vida!

Esta contestación me causó el efecto de un mazazo: “la vida”, no podía ser “eso”.

En 1941, en el aburrimiento y tristeza de aquel ambiente, el recuerdo de esta escena me vino de vuelta, y dio nacimiento a una canción que tuvo el honor de ser cantada por Edith Piaf”.

En 1929, un año después de su sensación de fracaso en la oficina de la empresa de seguros, se unió a la orquesta de su amigo Ray Ventura como segundo pianista, arreglista y compositor. Siguió una década de éxitos con canciones inolvidables. Pero con la ocupación alemana le vino de nuevo el recuerdo con más motivo, y acentuó la sensación de tristeza cuando compuso la música y escribió la letra. Su familia era de origen sefardí y se fue enseguida de Francia para no volver hasta 1945: su madre, su tía y su tío habían muerto mientras tanto en Auschwitz. Comprendió poco después también que los tiempos habían cambiado, que ya nada era lo que había sido y que las canciones francesas de su época habían quedado atrás, y gracias a su excelente formación musical pudo dedicarse a componer música para películas.

Nadie como Edith Piaf para cantar este vals sin alegría acerca de un paraíso perdido.


Je voudrais être sur une colline (Yo quisiera estar sobre una colina)
Où l'on respire un air miraculeux (Donde se respire un aire milagroso)
Où le vent tiède, en passant, vous câline (Donde el viento cálido, al pasar, te abraza)
Où l'horizon se confond dans le bleu (Donde el horizonte se confunde con el azul.)

Ici tout est fumée (Aquí todo es humo)
Ou tout est gris, tout est maisons (O todo es gris, todo son edificios)
Et les douleurs passées (Y los dolores pasados)
Stagnent toutes en ma prison (Se estancan todos en mi prisión)
Chaque pierre raconte une histoire (Cada piedra cuenta una historia)
Une histoire triste à mourir (Una historia triste a morir)
Et de tout petits drames sans gloire (Y de pequeños dramas sin gloria)
Où l'on pleure des souvenirs (Donde se lloran los recuerdos.)

Je voudrais être sur une colline (Yo quisiera estar sobre una colina)
Où l'on respire un air miraculeux (Donde se respire un aire milagroso)
Où le vent tiède, en passant, vous câline (Donde el viento cálido, al pasar, te abraza)
Où l'horizon se confond dans le bleu (Donde el horizonte se confunde con el azul.)

J'inscris des chiffres tristes (Inscribo cifras tristes)
Sur un grand registre blanc (En un gran registro blanco)
Et dans ce décor triste (Y en este triste decorado)
Il y en a qui sont contents (Los hay que están contentos)
Mais mon coeur y connait le martyre (Pero mi corazón conoce el martirio)
J'ai besoin d'espace aéré (Necesito espacio con aire)
Et le bruit des machines à écrire (Y el ruido de las máquinas de escribir)
Me tourmente jusqu'à pleurer (Me atormenta hasta llorar)

Je voudrais être près d'une rivière (Yo quisiera estar cerca de un río)
Où le soleil fait des reflets tremblants (En el que el sol cause reflejos temblorosos)
Sur l'herbe verte au bord d'une clairière (Sobre la hierba verde al borde de un claro)
Tandis qu'au ciel passent des flocons blancs (Mientras que en cielo pasan copos blancos.)

Je sais que l'on peut vivre (Sé que se puede vivir)
Loin des villes, loin des rues (Lejos de las ciudades, lejos de las calles)
J'ai lu dans bien des livres (He leído en muchos libros)
Ce que je n'ai pas connu (Lo que no he podido conocer)
Je voudrais qu'une fièvre m'emporte (Quisiera que una fiebre me poseyese)
Et m'emmène pour quelque temps (Y se me llevara durante un tiempo)
Et parfois je voudrais être morte (Y a veces quisiera estar muerta)
Enterrée, au milieu des champs (Enterrada, en el medio de los campos)

Je voudrais être sur une colline (Quisiera estar sobre una colina)
Âme sans coeur dans l’air miraculeux (El alma sin corazón en el aire milagroso)
Flottant tendre dans la brise câline (Flotando tiernamente en la brisa cálida)
Vers l'horizon qui se fond dans le bleu (Hacia el horizonte que se funde con el azul.)

domingo, 7 de abril de 2019

Las canciones de Georges Brassens.

El periodo de entreguerras del siglo pasado dio lugar a una edad dorada de la cultura francesa que la hizo brillar en todos sus ámbitos, y en la que destacó también la llamada canción popular: Maurice Chevalier, Ray Ventura y sus orquestas, las composiciones de Paul Misraki, las de Vincent Scotto, Georges van Parys, Albert Willemetz, Delettre, las de Mireille y Noain, Pils et Tabet, Jean Boyer, Charles et Johnny, el propio Charles Trenet, Edith Piaf, Tino Rossi, Jean Sablon o Alibert, incluyendo la guitarra de Django Reinhardt con Stéphane Grappelli; la canción tradicional, operetas y el vodevil, mezclado con el swing americano que había llegado a Europa con el sonido de sus metales y el ritmo apresurado que había tomado nada más empezar el siglo XX.

Las canciones de Georges Brassens salieron de todo eso que escuchó de muy joven; y por otro lado de su gusto por la poesía francesa con su profundidad literaria que estructuró sus versos diríamos que con una disciplina insobornable: François Villon, Baudelaire, Verlaine, Paul Fort, y su paisano Paul Valéry por poner ejemplos. Merece la pena escuchar la música que le puso a los siguientes versos de Victor Hugo:

Altesse

Altesse, il m'a fallu des revers, des traverses, (Alteza, me hicieron falta reveses y obstáculos)
De beaux soleils coupés d'effroyables averses. (Bellos soles truncados por espantosos aguaceros)
Être pauvre, être errant, et triste, être cocu (Ser pobre, errante y triste, ser cornudo)
Et recevoir beaucoup de coups de pieds au cul. (Y recibir un montón de patadas en el culo.)

Avoir des trous l'hiver à mes grègues de toile (Tener en invierno agujeros en mis toldos de tela)
Grelotter et pourtant, contempler les étoiles (Y entre temblores, contemplar las estrellas)
Pour devenir, après tous mes beaux jours enfuis (Para convertirme, después de todos mis hermosos días desvanecidos)
Le philosophe illustre et profond que je suis. (En el ilustre y profundo filósofo que yo soy.)

Un inteligente punto de sentido del humor cuando expresaba lo que pensaba creaba empatía incluso ente los que pensaban de otra manera. Su personalidad complicada, medio nietzscheano y medio cristiano, con su culto por la amistad y la necesidad de ser fiel a uno mismo, su rechazo por el comportamiento gregario e irracional de la muchedumbre, lo mismo que por la falsa moralidad de la iglesia y la gente aparentemente respetable, y la disciplina militar que anula la personalidad para que puedan jugar con uno “a los soldaditos” en las guerras, están de fondo en sus canciones. Y por supuesto los matices y complejidades del amor entre un hombre y una mujer.

Encontró sin dificultad el sonido para sus canciones: otra guitarra más específica que acompañara la suya, y un contrabajo. Su voz tenía una pureza que reflejaba su inteligencia y sinceridad natural, y sabía dosificar la dicción en sus versos. Sus melodías son siempre elegantes, y suenan bien incluso por sí mismas. En cuanto a las palabras, las trabajaba incansablemente durante todo el tiempo que fuese necesario, a veces durante años.

Cuando le preguntaron que por qué cantaba canciones, dijo que en primer lugar no sabía hacer nada más; y en segundo lugar, porque vivía en una especie de soledad y aislamiento, y cantar era una manera de contactar con la humanidad, hacerse oír por ella, estuviese esta donde estuviese, y recibir algún tipo de respuesta y reconocimiento.

Después de la interpretación que hizo de “Le grand café” con la guitarra en presencia de Trenet, éste le preguntó al final: “Extraordinario, me pregunto Brassens, cuando os escucho cantar Le grand café, si estoy soñando, si usted está reamente ahí, ¿está usted ahí?” Brassens le contestó: “Está usted soñando un poco, yo no estoy nunca totalmente ahí”. “Ah, estaba dudando, estaba dudando”, contestó Trenet.


Cuando fui a ver su tumba en Sète no hace mucho, unas flores y fotos decoraban su lápida. Un grupito de gente había llegado allí para ver lo que teníamos delante, poco más. El sol de la tarde con el mar de fondo daba a las sombras formas alargadas. De pronto tras la lápida apareció una gallina picoteando cositas del suelo y dando cierta comicidad a la impresión grave que dan todos los cementerios con sus tumbas y sus contenidos. Y mirando la gallina, me pregunté si Brassens tampoco estaría ahí totalmente.

La “Chanson pour l’auvergnat” la compuso según explicó en unas 3 horas: estaba en el París de la posguerra, donde le habían acogido después de irse tan campante del campo de trabajo alemán en el que estaba; y le venían ayudando en las cosas más elementales para que pudiese dedicarse a sus canciones. Dijo que su cuerpo sintió tal agradecimiento que la canción salió prácticamente sola. Auvernés vale por Auvergnat, natural de la Auvernia, o Auvergne, y viene a indicarnos a un tipo de provincias: 3 ayudas recibe sin nombre ni apellido, sin interés a cambio, del auvernés, la mesonera y el forastero, que le reconcilian con el género humano.


Chanson pour l'Auvergnat

Elle est à toi cette chanson (Esta canción es para ti,)
Toi l'Auvergnat qui sans façon (tú el auvernés que sin problema)
M'as donné quatre bouts de bois (me diste cuatro pedazos de leña)
Quand dans ma vie il faisait froid (cuando en mi vida hacía frío.)
Toi qui m'as donné du feu quand (Tú, que me diste fuego cuando)
Les croquantes et les croquants (toda la muchedumbre)
Tous les gens bien intentionnés (y toda la gente bienintencionada)
M'avaient fermé la porte au nez (me dieron con la puerta en las narices.)

Ce n'était rien qu'un feu de bois (No fue nada más que un poco de leña,)
Mais il m'avait chauffé le corps (pero me calentó el cuerpo)
Et dans mon âme il brûle encore (y en mi alma sigue brillando)
A la manièr' d'un feu de joie (como un gran fuego festivo.)

Toi l'Auvergnat quand tu mourras (Tú auvernés cuando te mueras,)
Quand le croqu'mort t'emportera (cuando el enterrador se te lleve)
Qu'il te conduise à travers ciel (que te conduzca a través del cielo)
Au père éternel (hasta el Padre Eterno.)

Elle est à toi cette chanson (Esta canción es para ti,)
Toi l'hôtesse qui sans façon (tú la mesonera que sin problema)
M'as donné quatre bouts de pain (me diste cuatro trozos de pan)
Quand dans ma vie il faisait faim (cuando en mi vida pasaba hambre.)
Toi qui m'ouvris ta huche quand (Tú, que me ofreciste la panera cuando)
Les croquantes et les croquants (toda la muchedumbre)
Tous les gens bien intentionnés (y toda la gente bienintencionada)
S'amusaient à me voir jeûner (se reían de verme ayunar.)

Ce n'était rien qu'un peu de pain (No fue nada más que un poco de pan,)
Mais il m'avait chauffé le corps (pero me calentó el cuerpo)
Et dans mon âme il brûle encore (y en mi alma brilla todavía)
A la manièr' d'un grand festin (como un gran festín.)

Toi l'hôtesse quand tu mourras (Tú mesonera cuando te mueras,)
Quand le croqu'mort t'emportera (cuando el enterrador se te lleve)
Qu'il te conduise à travers ciel (que te conduzca a través del cielo)
Au père éternel (hasta el Padre Eterno.)

Elle est à toi cette chanson (Esta canción es para ti,)
Toi l'étranger qui sans façon (tú el forastero que sin problema)
D'un air malheureux m'as souri (me sonreíste con un aire triste)
Lorsque les gendarmes m'ont pris (cuando los gendarmes me pillaron.)
Toi qui n'as pas applaudi quand (Tú, que no aplaudiste cuando)
Les croquantes et les croquants (toda la muchedumbre)
Tous les gens bien intentionnés (y toda la gente bienintencionada)
Riaient de me voir emmener (se reían de verme llevar preso.)

Ce n'était rien qu'un peu de miel (No fue nada más que un poco de miel,)
Mais il m'avait chauffé le corps (pero me calentó el cuerpo)
Et dans mon âme il brûle encore (y en mi alma sigue brillando)
A la manièr' d'un grand soleil (como un gran sol.)

Toi l'étranger quand tu mourras (Tú forastero cuando te mueras,)
Quand le croqu'mort t'emportera (cuando el enterrador se te lleve)
Qu'il te conduise à travers ciel (que te conduzca a través del cielo)
Au père éternel (hasta el Padre Eterno.)