lunes, 17 de abril de 2017

Retrato de Larra.

Mariano José de Larra pasó por esta vida rápidamente y a pesar de la brevedad de su existencia su brillo nos sigue alcanzando 180 años después. Hay más vida, ideas y actualidad en las páginas que escribió, que en los diarios y las cosas que uno tiene que leer hoy en día en este país y en muchos otros. Larra sigue presente como un problema todavía por resolver cada vez que uno lee uno de sus artículos.

Empezaremos por su firma. La siguientes pertenecen a su correspondencia personal: las escribe de distinta manera con abreviaturas diferentes, y el arabesco inferior nunca es igual. Vemos espacios entre las distintas partes que no son constantes: a veces “Mariano” va pegado a “José” y a veces no; "José" a veces es "Jé." y otras no; el “de” a veces queda solo o se pega al apellido, que por lo general se aleja del nombre hacia la derecha quedándose más o menos solo, evocando un cierto desapego y también como afirmación de una independencia próxima la soledad y el aislamiento.


Resulta interesante compararlas con la firma abajo ilegible sin nombre ni apellido, sólo con el arabesco, en una carta a sus padres siempre con afecto y respeto, aunque cueste imaginarlo de esa manera; y a su mujer, las 2 de encima: MJ de L en una nota apresurada y en la segunda a la derecha más formal después de "tu amigo": 


Además de los conocidos pseudónimos con los que firmaba sus artículos, "Fígaro" o "Andrés ni por ésas" entre otros:


El sello seco con las iniciales M.L. y una muestra en el papel.



Alguien que firma de tantas maneras, incluso con distintos nombres, y que se emplea en tantos géneros literarios, diversificándose de tal manera en su vida social y sus actividades políticas, y que se divide entre varias mujeres, es varias personas a la vez con distintas voces, con frecuencia contradictorias. El ímpetu de su juventud y su inquietud natural se combinan en su personalidad con su vida complicada desde una infancia itinerante. Su padre, partidario de José Bonaparte, tuvo que emigrar con su hijo de 4 años a Francia en 1813; allí Mariano José olvida su castellano nativo en favor del francés;  y después de la amnistía de Fernando VII vuelve a España 5 años después para aprender de nuevo el castellano, como un extranjero en su propia tierra reiniciando por segunda vez su infancia.

Querer clasificar literariamente a un escritor tan único y personal como Larra es como buscar una norma a una excepción. Su prosa tiene el aspecto del Barroco español, contiene un cierto ideario de la Ilustración francesa y conecta de alguna manera ya con el Romanticismo que pronto iba a repartir desesperación por toda Europa. Fue precisamente en sus artículos llamados de costumbres donde encontró su mejor forma de expresión: mezclaba en unas pocas páginas la política, las costumbres, las reflexiones sobre el ser humano, sus digresiones narrativas, los juegos de palabras, su sensibilidad poética, su indisoluble relación con la ciudad de Madrid, el teatro y la crítica, la censura y la torpeza de la burocracia, las anécdotas, su facilidad para la retórica, una literatura a medio camino del periodismo, su sentido del humor combinado con su pesimismo, hablando de sí mismo cuando hacía ver que hablaba de los demás y constituyéndose como narrador en el centro de gravedad de todo ese jaleo creativo: el Larra del que hablamos fue también una creación suya.


Sin embargo el éxito y reconocimiento que alcanzó enseguida en Madrid como escritor iba más allá de sus cualidades literarias y se convirtió en un fenómeno social: la gente esperaba sus artículos, que se pagaban muy bien, para disfrutar del ingenio de su malicia y asistir a su particular confrontación, cada vez más directa y que tanto le desgastó, con la sociedad y sus costumbres.

"El castellano viejo", de 1832:


"Vuelva usted mañana", de 1833:


"El mundo todo es máscaras; todo el año es Carnaval", de 1833.


"Ventajas de las cosas a medio hacer", de 1834:


"La vida de Madrid", de 1834:


En los siguientes apuntes de “Panorama Matritense” vemos cómo establecía un esquema inicial que después llenaba de vida con lo que veía, pensaba y experimentaba. Seguramente luego los dejaba a un lado para que fermentaran por sí mismos:

“Travesura, enredo cómico... El coste de la vida. Variaciones de la sociedad. (Ilegible) los países. Importancia de la clase media, carácter que imprime a cada pueblo. Obras críticas y morales -escritores de costumbres- fin de la sátira e inutilidad de la alegoría. Calidades necesarias -objeto del curioso- ojeada sobre sus artículos mejores. La clase media y el fin de la sátira. “

En la página de atrás siguen unas cuentas que no cuadran, o que se quedaron a medias mientras se puso a pensar ya en otra cosa:


Después del escándalo que causó en la sociedad madrileña de 1834 su infidelidad con una mujer casada, el fracaso en su vida privada, su inevitable disconformidad con lo que veía a su alrededor y un ambiente que se le volvió opresivo, Larra parte en la primavera del año siguiente en un viaje que le llevará primero hacia Badajoz, donde va a saludar a su amante que se había apartado de él; y de allí a Portugal, Inglaterra, Bélgica y finalmente París. En los siete meses que pasa en esa ciudad se da cuenta de que no es su sitio y de que no puede escribir bien en francés: extraña su vida de antes y vuelve en cuanto puede a Madrid para reanudar con ganas renovadas su carrera literaria. Pero las cosas no han cambiado y tampoco puede dejar de ser el que es: ya no critica sólo lo que no cree, sino también cada vez más lo que cree enfrentándose a sí mismo, ante el irónico aplauso de público. Sigue creciendo deprisa en una dirección que le hace desencajar cada vez más, y comprende en su soledad que ningún viaje podrá alejarle ya de todo eso, hasta terminar despreciando en un mal momento del anochecer del lunes 13 de febrero de 1837 su éxito literario, sus aventuras políticas, sus líos amorosos, las condiciones de la vida en general y sobre todo a sí mismo con un pistoletazo final delante del espejo a punto de cumplir los 28. 

Su muerte generó toda clase de comentarios y habladurías, y desde entonces se ha venido interpretado desde distintos ángulos: personalmente no creo que Larra se suicidara porque una mujer no le hiciese caso; ni porque su matrimonio fuese un fracaso; ni porque perdiera el acta de diputado en una aventura política movido más por la curiosidad que por el convencimiento de un sincero ideal; ni se mató por España ni España lo mató, ni tampoco hubo un martirio; ni fue tampoco un desesperado gesto de estética romántica para la posteridad.


Su suicidio no se diferencia de cualquier otro suicidio salvo por los detalles personales. Lo realmente chocante es que a los veintitantos años pudiese escribir una literatura tan deslumbrante. Y también que lo hiciese en una ciudad de provincias como era el Madrid de entonces. Resulta curioso que nadie conozca a Larra fuera de España, quizás resulte difícil traducir la frescura y naturalidad de su estilo a la vez intelectual en un género que ningún otro escritor europeo supo desarrollar como él. De haber sido francés tendría renombre mundial; pero se trataba de un afrancesado español en un país de paletos con una Historia que desde entonces parece moverse en una perpetua decepción. Algo de todo eso hay en Larra.

En el manuscrito de “Modos de vivir que no dan de vivir” de 1835 vemos que los tachones recortan y simplifican. No son grandes modificaciones porque mentalmente el texto venía ya trabajado y utilizaba como hemos visto apuntes previos. A veces las líneas tienden un poco a ir hacia abajo, y como siempre tenía prisa: la letra en los manuscritos de sus artículos es más fluida y parece que vuele, menos inclinada hacia la derecha que en su correspondencia personal. 


Otro manuscrito de un artículo espléndido de 1835, “El álbum”:


Su calidad literaria es cada vez mayor: artículos como “La diligencia”, "El duelo", “Un reo de muerte”, "Los calaveras", "La sociedad", o "Los barateros,  se suceden hasta culminar en los dos que lo anuncian ya como un hombre póstumo en vida:  “El día de difuntos de 1836” y “La nochebuena de 1836”.



El retrato que le hizo José Gutiérrez de la Vega se fecha en torno de 1835, a los 26 años o así: aspecto cuidado y bien vestido, incluso un tanto presumido; mostrando una sortija en su mano inquieta; mirada inteligente y a la vez amarga, parece cansado y con ojeras, y al mismo tiempo asoma la sombra de una sonrisa en sus labios; y un fondo marrón un tanto opresivo: la figura queda aislada y abstraída de su entorno, como fuera de lugar.


Es posible que Madrazo lo dibujara en 1837, poco antes de su suicidio: tiene afeitada la barba, conserva el mismo peinado y se nos muestra aún más elegante. Ya no mira al espectador, e incluso da la sensación de que no lo quiera ver.


El Museo Nacional del Romanticismo de Madrid conserva la camisa que llevó su postrer día, la podemos ver a la izquierda. Al derecha un chaleco bordado, una levita de fino paño azul y unos tirantes blancos también de él. De alguna manera esa ropa vacía realza la ausencia de uno que se fue antes de tiempo.


Su baraja de naipes. Su última partida la dejó a medias, desentendiéndose del juego que iba a continuar sin él, y que todavía continúa.



jueves, 13 de abril de 2017

Corriente alterna, corriente continua.

Hay una especie de conexión eléctrica entre las células de esta sorprendente asociación de millones de mini seres vivos que llamamos cuerpo humano, y que permite que sus órganos puedan funcionar mecánicamente siguiendo las instrucciones de algún tipo de plan general. Sin esos impulsos eléctricos las células se pararían y el corazón por ejemplo se olvidaría de latir.

Y para poder funcionar debemos tener las pilas cargadas. Supongo que hay momentos en los que la actividad eléctrica anda más relajada, y otros en los que por el contrario se desata y nos iluminamos con más lucecitas que un árbol de navidad.



She was a fast machine she kept her motor clean (Era un máquina perfecta con el motor a punto)
She was the best damn woman that I ever seen (Era la condenada mejor mujer que jamás había visto)
She had the sightless eyes telling me no lies (Con ojos transparentes que no me podían mentir )
Knocking me out with those American thighs (Noquéandome con esos muslos de escándalo)
Taking more than her share (Tomando más de lo que le correspondía)
Had me fighting for air (Me hacía perder el aliento)
She told me to come but I was already there (Me apremió a “correrme” pero ya estaba en ello)
Cause the walls start shaking (Porque las paredes empezaron a temblar)
The earth was quaking (La Tierra a sacudirse)
My mind was aching (Mi mente sufría)
And we were making it (Y lo estábamos haciendo)
And you shook me all night long (Y tú, me agitaste toda la noche)
Yeah you shook me all night long (Sí tú, me agitaste toda la noche)

I’m working double time on the seduction line (Trabajándome el doble mis labores de la seducción)
She's one of a kind she's just mine all mine (Es del tipo que siempre era mía)
Wanted no applause it's just another course (No esperaba el aplauso final sino que buscaba un Segundo plato)
Made a meal outta me (Hizo de mí un festín)
And come back for more (Para luego repetir)
Had to cool me down to take another round (Tuve que relajarme para el siguiente asalto)
Now I’m back in the ring to take another swing (Y de nuevo en el cuadrilátero para otro baile)
Cause the walls start shaking (Porque las paredes empezaron a temblar)
The earth was quaking (La Tierra a sacudirse)
My mind was aching (Mi mente sufría)
And we were making it (Y lo estábamos haciendo)
And you shook me all night long (Y tú me agitaste toda la noche)
Yeah you shook me all night long (Sí, tú me agitaste toda la noche)
Knocked me out I said you (Me noqueaste, lo he dicho, tú)
Shook me all night long (Me agitaste toda la noche)
You had me shaking and you (Me estuviste agitando y tú)
Shook me all night long (Me agitaste toda la noche)
Yeah you shook me (Sí me agitaste)
When you took me (Cuando me tomaste)

You really took me and you (Tú realmente me tomaste y tú)
Shook me all night long (Me agitaste toda la noche)
Sou shook me all night long (Me agitaste toda la noche)
Yeah, yeah, you shook me all night long (Sí, sí, sí, me agitaste toda la noche)
You really got me and you (Me tuviste de verdad y tú)
Shook me all night long (Me agitaste toda la noche)
Yeah you shook me (Sí, tú me agitaste)
Yeah you shook me (Sí, me agitaste)
All night long (Toda la noche)

domingo, 9 de abril de 2017

Nietzsche y los tres ratas.

Nietzsche fue a Turín en la primavera de 1888, y se sintió tan a gusto que la definió como la única ciudad conforme a su corazón. Volvió por segunda vez en septiembre de ese mismo año para disfrutar del otoño, que describió como un Claude Lorraine. Dijo que ya sólo se podía permitir pensar de un día para otro, el pasado mañana le quedaba demasiado lejos, y sólo le faltaba por escribir esa autobiografía que se contó a sí mismo al final de sus días cuerdos, Ecce Homo; además de un par de ensayos breves sin importancia. Por primera vez en mucho tiempo se sentía bien en esa ciudad con los Alpes de fondo, sus calles con su pavimento que se perdían en las montañas, y la arquitectura del XVII con edificios amarillos, rojos y marrones y su aire aristocrático que excluían la fealdad de la modernidad. Se alojó en una habitación modesta ubicada en el centro, disfrutaba para su sorpresa de la comida y dormía bien, iba al teatro, paseaba como era su costumbre para pensar mejor, y escribió unas cuantas cartas tranquilas en las sin embargo se asomaban ya ciertas muestras de su locura final. Ésta explotó el 3 de enero de 1889 en la plaza Carlo Alberto: vio a un cochero golpeando brutalmente a su caballo y Nietzsche fue y se abrazó al animal, rompió a llorar y perdió el conocimiento después para caerse desplomado en el suelo.

En el diciembre anterior pudo asistir por primera vez a la representación de una zarzuela española, “La Gran Vía” de Chueca y Valverde: “de una hora exacta de duración”, anota en su cuaderno. El numerito de los tres ratas entusiasmó tanto a Nietzsche que escribió a su mejor amigo: “Es lo más fuerte que he visto y oído, también como música”. Y tanto le gustó que volvió otro día: de nuevo disfrutó de la impúdica malicia de la picaresca española y su apariencia de solemnidad, y la frescura e inspiración de la música.



Rata 1º Soy el Rata primero.
Rata 2º Y yo el segundo.
Rata 3º Y yo el tercero.
Los tres. Siempre que nos persigue
la autoridad,
es cuando muy tranquilos
timamos más.

Rata 1º Nuestra fé de bautismo ...
Rata 2º La tiene el cura ...
Rata 3º De saladero.
Los tres. Cuando nos echa mano
la policía
estamos seguritos
que es para un día.
A muchos les paece
que nuestra carrera,
sin grandes estudios
la sigue cualquiera;
pues vean ustedes
lo que es más preciso
pa ser licenciado
sin ir a presidio.
Para empezar la carrera
hay que tener vocación.
Tendo una vez tan siquiera
a ponerse el capuchón.
Porque allí tan sólo
se puede apreciar
lo que vale luego
tener libertad.
Por más que en saliendo,
siempre grito yo:
"Vivan las cadenas!
si parecen buenas
y son de reloj".
En los tranvías y ripperts
y en dónde se halla ocasión,
damos funciones gratuitas
de prestidigitación.
No hay portamonedas
que seguro esté,
cuando lo diquela
uno de los tres.
Y si cae un primo
que tenga metal,
se le da el gran timo
aunque sea el primo
un primo carnal.

Guardias. Lu que es el talentu,
lu que es la mullera,
a ver si este chisme
lu inventa cualquiera.
Lu menus tres meses hace
que vamus tras de estus pillus,
y gracias a este caletre
pur fin lus hemus cugidu.
Caiga la trampa
con precaución,
que ya tenemos
dentru el ratón.
Este serviciu
pronto saldrá
en las colúminas
de "El imparcial". ¡Riá!

Los Ratas. ¡Ay qué gracia tiene
esta ratonera,
que se van los Ratas,
de cualquier manera!
Vamos con cuidado,
sin pestañear,
y ya van mil veces
que nos chuleamos
de la autoridad. ¡Riá!

sábado, 1 de abril de 2017

Una foto de ti.

Las fotos son imágenes en un tipo de papel particularmente sensible que capta en un proceso íqumico unas radiaciones electromagnéticas. Hoy en día el papel ya no es estrictamente necesario y almacenamos fotos en las memorias digitales de nuestros móviles a partir de sensores electrónicos. En ambos casos el principio sigue siendo ell mismo: una determinada luz se cuela por el orificio de una cámara oscura, que se abre y se cierra con el tiempo justo para que un soporte en blanco capte rápidamente ese conjunto dosificado de ondas con partículas lumínicas.

De alguna manera una foto es semejante a una sombra en la pared, y el observador no deja de ser el prisionero que la mira como en la alegoría de la caverna de Platón.

Normalmente siempre tenemos una palabra preparada para lo que vemos, y así lo identificamos rápidamente mediante el lenguaje de nuestro grupo. Son imágenes que podríamos llamar figurativas, en contraposición a las llamadas abstractas, que combinan elementos geométricos simples como líneas y superficies junto con colores, y evocan sensaciones en nuestra imaginación que se escapan de nuestras palabras como una arena muy fina entre los dedos de una mano que intenta atraparla.

De qué manera nos reconocemos en una foto es un proceso mental complicado de analizar. Lo que sí creo es que en nuestra memoria seguimos estando en todos los sitios que hemos estado haciendo aquellas cosas que recordamos, y seguramente también otras que hemos olvidado. Me acuerdo muy bien por ejemplo de un día cuando tenía unos 11 ó 12 años, mirando distraído en clase de matemáticas por la ventana cómo se iba poniendo el sol de otoño a eso de las 5 de la tarde detrás de la montaña del Tibidabo, mientras el profesor daba su lección, sin pensar en nada concreto y sintiendo simplemente el momento con aquel escenario alrededor.

En alguna parte de mi cerebro yo sigo allí mirando por la ventana, no de una manera metafórica sino literal y físicamente.

Así que sí, ése o ésa que sale en la foto eres tú en alguna parte. A lo mejor has cambiado un poco pero sigues siendo tú, mientras tratas de reconocerte en medio del tiempo y el espacio, y todas las partículas en la oscuridad generalizada del universo.




This Is Us

This is us down at the mardi gras (Ésos somos nosotros en el Mardi Gras)
This is us in your daddy´s car (Ésos somos nosotros en el coche de tu padre)
You and me missing link (Tú y yo despertándonos con resaca)
Yeah, I´d had a little too much to drink, now (Sí, bebí un poco de más)
Too long in the sun (Demasiado rato al sol)
Having too much fun (Pasándonoslo muy bien)
You and me and our memories (Tú, yo y nuestros recuerdos)
This is us (Ésos somos nosotros)

This is us, this is us (Ésos somos nosotros, ésos somos nosotros)
This is us, this is us (Aquí estamos, aquí estamos)

Rocking at the barbecue (Disfrutando a tope en la barbacoa)
Yeah,when we said i do (Sí, y cuando dijimos “Sí, quiero”)
Hand jiving on the ballroom floor (Bailando la conga en la sala de baile)
You in that wedding coat you wore (Tú, en aquel traje de novio)
And you in that amazing dress (Y tú, en aquel vestido espectacular)
I was stone on love, (Estaba completamente enamorado)
I guess (Supongo)
You and me we were meant to be (Tú y yo éramos el uno para el otro)
This is us (Aquí estamos)

This is us, this is us (Ésos somos nosotros, ésos somos nosotros)
This is us, this is us (Aquí estamos, aquí estamos)

This is us on our honeymoon (Aquí estamos en nuestra luna de miel)
In our hotel room (En nuestra habitación del hotel)
Sitting by the wishing well (Sentados junto al pozo de los deseos)
Checking out of the love motel (Haciendo el check out del motel del amor)
Making plans for the sunshine state (Haciendo planes para ir a Florida )
Waiting at the terminal gate (Esperando en la salida de la Terminal)
You and me making history (Tú y yo haciendo historia)
This is us (Ésos somos nosotros)

This is us, this is us (Ésos somos nosotros, ésos somos nosotros)
This is us, this is us (Aquí estamos, aquí estamos)

And our baby boy (Y nuestro niño pequeño)
With our pride and joy (Nuestro orgullo y alegría)
You at the sunday game (Tú y el partido de los domingos)
Standing next to what´shisname (De pie junto a comosellame)
On our anniversary (En nuestro aniversario)
With the family (Con la familia)
You and me and our memories (Tú, yo y nuestros recuerdos)

This is us, this is us (Aquí estamos)
This is us, this is us (Aquí estamos)
This is us, this is us (Aquí estamos)

sábado, 25 de marzo de 2017

Geometría de un pueblo.

Cuando sales de la ciudad y tomas una de esas autovías que cruzan las provincias y sus campos, ves pasar de largo desde el coche a veces esos pueblos que parecen de otro tiempo, e incluso como si estuvieran en otro espacio: no encajan con la modernidad de la carretera y todo lo que por ella pasa. Son pueblos apretados, incluso apiñados, a veces ubicados en la parte superior de un monte, como alejándose en lo posible del mundo exterior; o rodeados de un amplio llano vacío que contrasta con su densidad urbana. Es como si una una fuerza de la gravedad atajera hacia un centro aritmético social todas las casas y las personas.

La necesidad de compartir recursos y economizar la estructura comunitaria ejerce una fuerza centrípeta: podríamos decir que el rebaño tiene que ser compacto, pero también debe gozar de una determinada libertad de movimiento, así que esa fuerza gravitatoria debe ordenar pero no colapsar. Más allá de esos límites está lo que podríamos llamar la periferia de la normalidad, y en esa zona la vida puede resultar complicada puesto que te quedas más solo y expuesto a los accidentes y los depredadores.

De vuelta a la ciudad no te das cuenta porque cuesta más verlo, en parte porque desde dentro no hay perspectiva y resulta también demasiado grande como para poderlo ver desde fuera. Pero sucede exactamente igual.



viernes, 10 de marzo de 2017

Un tipo del siglo XX.

Nací en un mes de octubre de los años sesenta del siglo pasado. Cuando me preguntan la edad, y últimamente me la preguntan con cierta frecuencia, contesto que para qué lo quieren saber. Según parece no basta con lo que tienen delante, es necesario dar también la cifra que indica la cantidad de vueltas que ha dado la tierra alrededor del sol desde mi nacimiento. Supongamos la doy: ¿qué aporta ese número? ¿Pensarán en si me conservo bien o mal?¿O se pondrán a imaginar cuánto futuro me queda aproximadamente? ¿Dirán luego lo que realmente piensan? ¿Realmente lo saben?

¿Qué clase de procesos mentales discurren por nuestra cabeza cuando nos enteramos de la edad de alguien? Incluso de la propia.

No sé si todavía quedará alguien que haya nacido en el S. XIX, es posible que sí: cuando muera el último desaparecerá en su cerebro los últimos recuerdos vividos de aquel tiempo. Y los nacidos en el XXI son todos aquellos entre nosotros que aún no han alcanzado la mayoría de edad y que todavía se están haciendo. Entre ambos extremos vivimos los nacidos en el siglo XX, sintiendo que nos hemos alejado ya definitivamente del XIX y que dentro de poco el XXI alcanzará su mayoría de edad, dejándonos atrás en busca de su madurez.

Todavía somos muchos más. Pero no siempre será así.



20th Century Boy

Friends say it's fine, friends say it's good (Los amigos dicen que está bien, dicen que es bueno)
Everybody says it's just like Robin Hood (Todos dicen que es tal como Robin Hood)
I move like a cat, talk like a rat, sting like a bee (Me muevo como un gato, hablo como un rata, pico como una abeja)
Babe I'm gonna be your man (Guapa, voy a ser tu hombre)
And it's plain to see you were meant for me, yeah (Y está claro que fuiste hecha para mí, sí)
I'm your boy (Soy tu chico)
Your twentieth century toy. (Tu juguete del siglo XX)

Friends says it's fine, friends says it's good (Los amigos dicen que está bien, dicen que es bueno)
Everybody says it's just like Robin Hood (Todos dicen que es tal como Robin Hood)

Fly like a plane, drive like a car, hold out your hand (Vuelo como un avión, voy en mi coche, me agarro de tu mano)
Babe i'm gonna be your man (Guapa, voy a ser tu hombre)
And it's plain to see you were meant for me, yeah (Y está claro que fuiste hecha para mí, sí)
I'm your toy (Soy tu juguete)
Your twentieth century boy. (Tu chico del siglo XX)

Twentieth century toy (Juguete del siglo XX)
I wanna be your boy (Quiero ser tu chico)
Twentieth century toy (Juguete del siglo XX)
I wanna be your boy (Quiero ser tu chico)
Twentieth century toy (Juguete del siglo XX)
I wanna be your boy (Quiero ser tu chico)
Twentieth century toy (Juguete del siglo XX)
I wanna be your boy (Quiero ser tu chico)

Friends say it's fine, friends say it's good (Los amigos dicen que está bien, dicen que es bueno)
Everybody says it's just like Rock 'n' roll (Todos dicen que como el rocanrol)
I move like a cat, talk like a rat, sting like a bee (Me muevo como un gato, hablo como una rata, pico como una abeja)
Babe I'm gonna be your man (Guapa, voy a ser tu hombre)
And it's plain to see you were meant for me, yeah (Y está claro que fuiste hecha para mí, sí)
I'm your toy (Soy tu juguete)
Your twentieth century boy (Tu nene del siglo XX)

Twentieth century toy (Juguete del siglo XX)
I wanna be your boy (Quiero ser tu chico)
Twentieth century toy (Juguete del siglo XX)
I wanna be your boy (Quiero ser tu chico)
Twentieth century toy (Juguete del siglo XX)
I wanna be your boy (Quiero ser tu chico)
Twentieth century toy (Juguete del siglo XX)
I wanna be your boy (Quiero ser tu chico)

domingo, 26 de febrero de 2017

La vida en el Medioevo.

Cuando pienso en la Edad Media y en aquel mundo con reyes, señores feudales y una iglesia tan firmes e inamovibles como sus castillos y catedrales, construidos sobre una estructura económica basada en el esfuerzo del trabajo de los campesinos y los saqueos de otras gentes y otras tierras; y me imagino a los párrocos que se supone representaban la creencia general, rezando y pregonando el evangelio, con creencias y esperanzas tan grandes, y sus correspondientes dudas; y me imagino también a los señores con sus ejércitos defendiéndose o atacando repetidamente a sus vecinos en guerras locales, y a sus vasallos sin alternativa a ese orden social tan estático en un tiempo que no parecía pasar ni para ellos ni para sus hijos, siempre igual a sí mismo...

Pienso en todo eso y entonces me doy cuenta de que en realidad la vida no fue nunca así.